miércoles, 22 de abril de 2009

domingo, 19 de abril de 2009

Charles Bukowski, born 8/16/20, Andernach, Germany. Brought to America at age of two. Eighteen or 20 books of prose and poetry. Bukowski, afetr publishing prose in Story and Portfolio stopped writing for ten years. He arrived in the charity ward of the Los Angeles County General Hospital, hemorrhaging as a climax to a ten-year drinking bout. Some say he didn't die. After leaving the hospital he got a typewriter and began writing again - this time, poetry. He later returned to prose and gained some fame with his column, Notes of a Dirty Ols man, which he wrote mainly for the paper, Open City. After 14 years in the Post Office he resigned at age 50, he says, to keep from going insane. He now claims to be unemployed and eats typewriter ribbons. Once married, once divorced, many times shacked, he has a seven-year-old daughter

These dirty and inmortal stories appeared mainly in Underground newspapers, with Open city and Nola express leading in the publication of them. Others have appeared in Evergreen Review, Knight, Pix, Berkely Barb, Adam, and Adam Reader.

With Bukowski, the votes are still comming in. There seems to be no middle ground - people seem either to love him or hate him. Tales of his own life and doings are as wild and weird as the very stories he writes. In a sense, Bukowski  is a legend in his time...a madman, a recluse, a lover...tender, vicious...never the same...these are exceptional stories that come pounding out of his violent and depraved life...horrible and holy...you cannot read them and ever come away the same again.
Anoche, la última fiesta del shop. Gracias a todos los amigos (y los amigos de los amigos) por los abrazos, por ayudar con sus compras a que la mudanza se haga más ligera, por despedir a la shop con una de sus mejores fiestas, sin tristezas ni nostalgias, sino llevándose un pedacito de ella.

(prometo fotos y perdón si se me olvida alguien. Ofrezco también una disculpa a todos aquellos cuyos nombres no recuerdo)

Tambor
Omar
Esme
Rafa
Miriam
Mariana
Robinson y date
Abril
Paty
Gaby
Jenny
Jorge
los amigos de Claudia
Claudia
Pato
Claudia Franco
Jean Francois
David
Alexei
Hanna
los de la facultad de Ciencias
el hombre que cuida los tiburones
Memho
Mar
Rodrigo
Sergio
Ita y su familia
Rocio
Popeye
Andrés y amigos
Isa
Kari, novio y amigos
Cisco
Chilis
Victor
Bernardo
Nancy
Tita
Kiki
Marco y amigo
Bradley
Yvonne y amigas

jueves, 16 de abril de 2009

Pásele, pásele, diría el Róber:

Yvonne Venegas

"Maria Elvia de Hank"

Opening Reception on Thursday, April 16th at 7 pm

Exhibition runs April 16 through May 11, 2009

NAME Galeria, Blvd. Las Americas #5636-B, Fraccionamiento Lomas de Agua Caliente, Tijuana, BC, Mexico 22024
Y, algo feliz.

El viernes a Coachella.

miércoles, 15 de abril de 2009

A todos los amigos, conocidos, desconocidos, imaginarios, lectores, viejos, nuevos, momentáneos, desaparecidos, intermitentes, efimeros, eternos (y todas sus posibilidades).

Agradezco los cariños y las preocupaciones. Cada vez que un pequeño mundo se cierra, se abren nuevos (perdón por el lugar común pero no hay mucho más que decir).

Este blog se inició dentro del espacio cuyos contenidos ahora guardo en cajas, sola, sin gran asombro y menos preocupaciones. Nunca fui videogame fan, hasta en la virtualidad me resulta dificil abstraerme del mundo físico, así que en la mudanza me imagino que juego al Tetris.

Encuentro recuerdos, es raro decir esto porque ¿cómo es posible encontrar los recuerdos? más bien, encuentro objetos que me traen a la memoria momentos. Ayer encontré una foto que alguien me tomó en Paris, sentada en una banca en Campos Eliseos, el Arco del Triunfo detrás mío. La expresión de mi cara era de profundo aburrimiento.

En fin.

Sólo les pido una cosa, no me pregunten: ¿qué vas a hacer?

Eso me desarma.

Hay muchas cosas más que hacer, pero todo es a pasos, y aunque por ahora son lentos, por fortuna también son firmes.

Gracias de nuevo.

Abrazos conocidos, desconocidos, imaginarios, viejos, nuevos, momentáneos, intermitentes, efimeros, eternos (y todas sus posibilidades).

L.

lunes, 13 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Pasé varias noches ahí, desde que iba a la universidad, era un lugar más pacífico que la casa de mis padres para preparar trabajos finales. No dormía, me quedaba toda la noche escribiendo, sola. En la bodega había un sofá que se convertía en cama y si me llegaba el sueño, ahí dormía. En ese tiempo todavía no era mía, pero siempre tuve las llaves y la libertad de llegar cuando me pareciera.

Durante varios años recibí a diario la visita de Ron Gláubitz, que tenía la rutina de pasar por un café y hablar mientras yo me maquillaba o hacia algo de joyería. Siempre llegaban otros amigos Daniela Gallois tenía su botella de tequila de reserva en la bodega y pasaba en casos de cruda extrema. El día se me iba entre las visitas, el café, los clientes, las tareas, las lecturas, el humidor, los habanos chiqueados y cuidados como bebés recién nacidos.

No puedo pensar en algo que no haya ocurrido en ella; robos, gente desnuda, un funeral, las mejores fiestas, los mejores amigos, las mejores pláticas, el sofá más cómodo, fue la cuna de mi hija y su playground, fue mi sala, mi refugio con todos los seguros puestos. Fue todas mis angustias, me dio una úlcera y una arritmia cardiaca, un ataque de pánico, un par de multas y hasta una demanda que no procedió por fortuna.

Me hizo adulta, responsable, me enseñó a pagar impuestos, a hacer contabilidad, a contrabandear habanos, me llevó a Pinar del Río y me paseó por toda la Habana, me dio dinero para hacer lo que más me gusta: irme de vaga. Me acompañó en silencio durante las náuseas de embarazada y fue cómplice de quien dejó anónimamente una prueba de embarazo negativa en el clóset del baño, el mismo baño que una vez contuvo a nueve fumadores y el lavabo que una vez mi hermana quebró con la cabeza, se rompio de nuevo ante la presión de los cuerpos que inhalaban y exhamaban arrojando el humo por la ventanita con rejas.

En su bodega acamparon célebres personajes: Laura, Mariana, Rogelio, Yepez, Bernardo, yo.

Qué puedo decirle?

Es muy difícil dejarla. Es muy triste.

Bradley decía que era el centro cultural del pueblo. Pero más que nada era un lugar donde se podía llegar y platicar de lo que sea, con muchas interrupciones que por fortuna pagaban la renta.

Fumadores y señoras de collar llegaban varias veces al día, recibían una lección de historia cubana, del proceso del tabaco, de las marcas y las claves para evitar falsificaciones. Salían encantados y volvían, enviaban a sus amigos, pero todo eso se acabó.

Rosarito fue acribillado desde finales de 2007. Su cadaver yace tendido sobre el boulevard. Son distintas cosas: la violencia, la mala publicidad, la crisis económica, el mal estado de las carreteras, el tráfico y las reparaciones que hacen una pesadilla de el trayecto para llegar aquí, las nuevas leyes norteamericanas, enfocadas a que Estados Unidos se convierta en una cultura aún más aislada, cerrada, temerosa de todo lo no familiar.

¿Qué puedo hacer en contra de todo eso? Los argumentos no sacan los negocios adelante y hoy así como he visto gradualmente a mis vecinos desaparecer, la shop se me va y yo con ella, la guardo en cajas, la vendo, la cierro después de haber estado en ella durante catorce años y de que fuera mía casi nueve.

miércoles, 8 de abril de 2009

Afuera de mí.

(estoy)

La fila en el banco, el encuentro con la que hoy es mi contadora y que fue compañera de salón desde cuarto de primaria.

Las ganas de escribir dormidas, los libros dentro de la bolsa: (mujer prevenida vale por cuatro).

La tristeza de un pueblo abandonado, deprimido, un lugar que ya nadie visita y cuyos negocios cierran uno tras otro.

"This place smells so good"

"What a nice shop"

"I like this place"

(era lo que decía la gente que entraba a la tienda)

La frase del Jesse, una nueva despedida cínica estos días que se encuentra camino a la quimioterapia: "Como vampiro que soy, voy a necesitar de la sangre que me donen ustedes".

El cabello rapado y las puntadas en el cráneo de mi prima. Una válvula que permite la salida del agua que se aloja en su cerebro. Su silencio, su mirada, su sonrisa de media cara. Sus quince años.

Afasia semántica, alexia, disgrafia, plática de una caminata por el parque Balboa con mi hermano.

Perdone usted que no le escriba, pero estos días quiero cerrar cosas, dejar todo en orden, usar palabras como: terminar, cumplir, dejar, soltar, salir, empezar. No exagere usted ni se alarme, no es discurso suicida, es sólo que el tiempo se llegó.

Está aquí.

viernes, 3 de abril de 2009

Tengo un manuscrito sin correcciones, un blog abandonado, una hija que va a la escuela con suéter que tiene un hoyo en el codo derecho, una tienda de habanos donde no hay Cohibas, un montón de ideas encapsuladas. También tengo sueño. Tengo un alumno que me dice que le da miedo crecer, que le angustia la vida de adulto, que nunca se quiere casar ni tener hijos, dice muchas cosas, pregunta más. Nunca he sabido que responderle.

domingo, 29 de marzo de 2009

Todo empezó en un cementerio y terminó en otro.

Irónicamente, la tumba decía: "don't try".

sábado, 28 de marzo de 2009

Estoy pensando en que decir.

L.A. siempre me deja sin palabras.

(Se me pasa en un rato)

viernes, 27 de marzo de 2009

lunes, 23 de marzo de 2009

Tengo un amigo al que le gusta la cocina primitiva: tripas, sesos, lengua. He estado con él en taquerías y me parece admirable su conocimiento de las texturas y sabores de las distintas partes de la res, pide lo mismo un taco de paladar que uno de ojos. Si lo imagino cocinando, puedo verlo perfectamente asando testículos de buey en las brasas para luego prepararse unos tacos con salsa verde o de chile pasilla.

El domingo pasado se le ocurrió que era buena idea cocinar la cabeza de una res, y me pidió que lo llevara a la carnicería a recogerla. Me estacioné, dejé el motor encendido mientras él iba a comprarla, salió con una bolsa transparente enorme, la puso a sus pies en el asiento del pasajero, yo la miraba de cuando en cuando mientras manejaba: los ojos muertos frente a los mios, despellejada, los labios desollados, era una vista triste.

Fui a pedirle a mi mamá una olla tamalera para que pudiera cocinarla, Más tarde otro amigo pasaría por él a mi casa; cabeza, olla y otros ingredientes se fueron y no supe más.

Unas horas después llegué al lugar donde se cocinaría todo: casa de hombre soltero, ordenada, un tanto estéril, la cabeza estaba envuelta en hojas de palma atadas con una soga.;

--Nos detuvo la policía.
--Pues ahora a todo mundo lo detiene la policía ¿no?
--Sí pero no traigo licencia, mis placas están vencidas..
--Las mías también, ¿que tiene eso de raro?
--Que tu no cargabas con una cabeza en el carro, nos preguntaron qué traíamos, y les dijimos: traemos una cabeza, pero no es humana.
--¿Y qué les hicieron?
--Pues la inspeccionaron, a ver si era cierto. Pero eso no es todo, vieron que traiamos la olla de pozole que nos prestó tu mamá, como que no sabían qué tipo de pozole íbamos a hacer. Yo nomás agarré cura y al final nos dejaron ir.

Los observo: un grupo de hombres que bien pudieran ser narcotraficantes, una res decapitada y una olla de pozole, si yo fuera soldado o policía no los hubiera dejado ir.

(seguramente usted ha escuchado las historias del Pozolero del Teo, un hombre cuyo trabajo consistía en disolver cuerpos dentro de tambos de plástico en sosa cáustica, a este procedimiento hoy se le conoce como pozole. Al pozolero le pagaban $400 dlls a la semana, disolvió más de 300 cuerpos en 2 años. afirma que nunca mató a nadie)
Los labios secos, i reach for the cup of coffee:

--It has soy milk, maybe it's too sweet for you.

Acerco la taza a la boca que se abre seca sobre el borde seco, podría estar vacía pero es dulce y cálida (recuerdo que tuve un sueño, pero no sé qué fue).

Me piden que escriba sobre "lo más profundo de mis depresiones", "los más amargos sentimientos", cuando estoy "triste, deprimida, sola".

(ya recordé, en el sueño la tabaquería tenía dos camas y estaba desierta)

Eso de escribir sobre tristezas no me gusta, lo hace todo más trágico, lo siento, seguiré igual.

Normal.

Ríos de caca, crónicas de viaje, clases, vida cotidiana, frases geniales de gente tan famosa como la Ninis, vida imaginaria, alarmismo, exhibicionismo, narcisismo.