domingo, 11 de abril de 2010

Caminábamos por la placita hacia el bar después de los tacos de la esquina (chile relleno, lengua, milanesa, carne con papas, torta de carne. Tres de ellos fueron míos--moría de hambre--, adivine usted cuáles).

Veníamos del proyecto de las morras (que habían bailado, volado, gateado poemas, presentados por Olimpia), ibamos a tomar una cerveza y a ver bailar, cantar, hacer piruetas a un montón de morritos de la universidad y la prepa (entre los que encontré alumnos míos), a quejarnos de que "este lugar ya no es como antes", a ver felices a los cantineros porque la euforia estudiantil tenía la caja llena, algo que nunca hubiera pasado con nosotros, ni cuando teníamos el hígado nuevo, en fin.

En la esquina había un balie, parejas, bocinas, gente rodeándolos, un animador. Más adelante encontramos a un hombre que llevaba puesta una férula de plástco en la pierna derecha, del lado izquierdo llevaba un bastón o muleta, iba sucio, pero muy bien equipado, no sé si traía sombrero, lentes oscuros, no recuerdo, pero traía una mochila con muchas cositas; botellas con líquidos necesarios para la supervivencia en la calle, pero no era de esos homeless que cargan cobijas y tilichero innecesario, este era como un camper minilamista; todo muy organizado, ordenado. Pensé en las posibles razones que lo hacían llevar una férula: ¿lo atropellarían? ¿le habrían puesto una madriza? ¿se caería de los escalones que van hacia la Casa de la Cultura?

Lo único impráctico en su atuendo y equipaje era una carita que se asomaba entre los cierres de la mochila, iba soñoliento y distraído, se mecía con el movimiento desigual de la férula. Era un perrito café, pacífico, de frente arrugada como bebé.

No sé, pero después de tanta chingadera que pasa por aquí, esos momentos me hacen recordar una palabra que no quiero decir porque es un gran lugar común.

sábado, 10 de abril de 2010

Cada que veo la imagen de un narco recién capturado me impresiona su invisibilidad, su transparencia. Son caras que jamás podría recordar, que no veo en ningún lado.

Leía un artículo donde incidentalmente se hablaba de sus accesorios, de algunas de las tiendas que visitan, el tipo de mujeres que les interesa.

Frivolidad, dinero, look y un talento particular en el arte de la desaparición.

En fin.

viernes, 9 de abril de 2010

Flan con caramelo y leche de coco.


Hice el caramelo con pipitoria de cacahuate y piloncillo.


Lo puse al horno en dos moldes, uno se fue a la casa de mi mamá.


(It was my last spring break task)






Anoche.


Cold Souls.


Una película sobre tráfico, transplante, robo de almas.



jueves, 8 de abril de 2010

El Viaje será a finales de junio, a veces no puedo creer mi suerte. Serán cinco días en D.F., el resto en el lugar donde quisiera vivir algún día, aunque sea una temporada.


Era el año nuevo de 1996 cuando fuí por primera vez, iba con un travel buddy de la universidad, ahora voy con Cynthia, su hermana, el hijo y la hija de ellas y Ninis.
Nunca antes me interésó el Valle de Mexicali, hasta que, desde el año pasado recorrí con Cynthia Hooper la zona del Valle Imperial y después todo el Valle de Mexicali. Subimos el Cerro Prieto (un volcán inactivo que está al sureste de la ciudad), fuimos al Río Colorado, al delta del Canal Welton Moahak, a los humedales que hay en medio de las dunas muy cerca de la frontera (y donde hay patos, junco, peces), hablamos con los campesinos, con los de la Conagua, con reporteros, recorrimos cientos de canales y campos de cultivo, la Cynthia videogrababa y tomaba fotografías, yo ayudaba con el montaje, traducía, aplacaba a la gente platicadora y leía en el carro... 

Nos tocó estar en un temblor en medio de un campo de algodón, yo me asusté mucho, me senté en el carro,  esperando a que se pasara, un campesino estaba conmigo, sentado en el asiento del pasajero, tranquilísimo, casi riendose de mi miedo me dijo algo así.

--Lo peor que puede pasar es que se abra la tierra. Una vez a unos que andaban así trabajando les tocó uno fuerte, los tiró al suelo y se empezó a abrir una zanja,  ahi iban de sentaderas arrastrandose para que no se los tragara la grieta...

Yo pensé: qué señor tan cuentero y exagerado, pero me he tragado mis propios pensamientos ahora que he visto los videos de los daños en el valle, y además, ese mismo señor decía que el valle no se iba a secar por el recubrimiento del Canal Todo Americano, que él creía que había ríos subterráneos.

Pásele usted a ver un par de videos que dan toda la razón a este señor cuyo nombre por ahora no recuerdo.





(el segundo video me recuerda cada uno de los viajes, así nos la pasamos: manejando, buscando lugares para 
videograbar, además la Cynthia siempre pone musica ranchera, norteña. Será emocionante volver en mayo)

martes, 6 de abril de 2010

Tres meses de Vanity Fair esperaban impacientemente en mi abandonado P. O. Box...

(eso suena casi pretencioso, casi interesante)

La Cynthia agarra cura cuando le digo que mi New York Times se llama Vanity fair, en fin.

Aquí le dejo un cachito de la editorial de Graydon Carter:

If there is a metaphor for the nation’s minimally engaged attention span, one need look no farther than Twitter, the social-networking phenomenon, and the collateral rise of the Twittering celebrities—excuse me, twilebrities—who have ridden their incessant 140-character emissions to a measure of what passes for fame these days. 
 (Link, aquí.)


A mí eso del twitter y el facebook no me atrae ni poquito, yo necesito concentrarme en pocas cosas, en poca gente y eso de estar sola entre muchedumbres me agobia, pero algunas frases del artículo me sacaron una sonrisa, por ejemplo:

For tweeple, e-mail messages are sonnets, Facebook is practically Tolstoy. 


No sé, esque el rompimiento de la narrativa, la basura que se va guardando en el inconsciente. el chisme, el newspeak, la codependencia comunicativa, la soledad, el tiempo perdido. No sé.


El blog, sí: exhibicionismo, memory aid, note pad, soliloquio, etc... ha de ser por eso que me gusta.


Soy muy primitiva, pues.

domingo, 4 de abril de 2010

Eran las hamburguesas de pascua y yo freía las papas, el piso empezó a moverse, a dar saltitos y a deslizarse, dije:

--Está temblando, vámonos afuera!

Tomé a Ninis de la mano, salimos a la callecita, estuve a punto de quedarme en el patio pero sentía que podía caernos encima la casa, luego me quedé parada detras de un pick-up alto y negro, que se sacudía y saltaba, sentía que podía botarse el freno y deslizarse hacia nosotras, así que me cambié de lugar, nos quedamos detras de mi carro. Después de nosotras salieron los demás, mi mamá asustada, yo un poco muerta de la risa, ya me había tocado un temblor fuerte en medio de un campo de algodón en Mexicali y ya sé que lo mejor es ponerse a salvo, disfrutarlos, surfear la tierra un rato y recordar que nada es firme, que todo se mueve, siempre.

Los vecinos que nunca se hablaron antes se gritaban "están bien?", "se siente fuerte, verdad?".

Los perros no dejaban de ladrar.

Las alarmas de los carros aullaban desesperadas ante los ladrones imaginarios.

Los cables de electricidad se sacudían, los postes se mecían, los edificios de más de tres pisos temblaban con fuerza, podíamos verlo.

Yo no sé, pero escucho los temblores, desde el inicio, oigo un sonido muy bajo, no sé cómo explicarlo, siento los oídos temblandome y algo que se estremece, como una fractura sorda.

Bien dicen mis alumnos que tengo oído biónico.

(por cierto, olvidé las papas en la estufa al salir y se tostaron demasiado, quedaron cafecitas, crujientes, las llamamos: earthquake fries)


Un día buscaba reviews de un restaurante delicioso que hay en Tijuana (se llama Erizo, sirven un sashimi de pulpo multicolor, mejillones en salsa de vino blanco y papas fritas, pulpo enchilado a las brasas, cebiche peruano con maíz crujiente, cebiche de atún, cebiche de camarón en salsa de tomatillo cruda, cebiche en salsa de mango con coco y decenas de otras delicias) y di con el Masa Assassin, un blog fabuloso que habla casi exclusivamente de comida y restaurantes, muchos de ellos en Tijuana o Ensenada.  Estos días me encontré ahí un video obre la escena en la calle sexta, featuring Rafita Saavedra, entre otros.


TJ's New Nightlife from Kathleen Kilpatrick on Vimeo.

pásele a ver el blog del Masa aquí: http://masaassassin.blogspot.com/

sábado, 3 de abril de 2010

Durante el primer parto a Marisol le tocó escuchar "el son del dolor" de "La cuca". La doctora remendaba las rasgaduras en la episiotomía de Mariana cantando "Florecita rockera". Marisol tenía miedo del soundtrack de este parto, le tocó Gloria Trevi, no sé cual canción.


Extraño, el humor ginecológico.
Toda la vida creí que báscula se escribía con V.

viernes, 2 de abril de 2010

lorena says:
siento como que me estoy yendo


lorena says:
como que ya me fui, no sé como


lorena says:
como que ya no vivo del todo aquí


paloma says:
sí, suena así


paloma says:
distante


lorena says:
no sé qué será, la tienda? no sé, algo


lorena says:
en fin, paloma, seguiré trabajando en la cosa esa que no se qué es


paloma says:
ok


lorena says:
cambio y cambio y vuelvo a cambiar lo que es


lorena says:
tiene problemas de identidad


paloma says:
jaja, todo lo curada es así


lorena says:
será muy teenage?


paloma says:
don't worry


lorena says:
será que me he juntado con demasiados morritos de la prepa?


paloma says:
jajaja, pinche lore
Anoche mi hermana se fue al hospital, pasó por mi casa para dejarme a Omarcito que lloró y lloró y lloró toda la noche por no tener a su madre con él. Ninis y yo nos mirábamos en silencio, dándole  palmaditas en los hombros, diciendo shs shs hipnóticos. Luego le cantamos los cochinitos, le explicamos que su madre fue al hospital, que al día siguiente tendría un hermanito pero no valió de nada; aún dormido seguía llorando. Ninis, que no está acostumbrada a llantos de bebés, a dramas, a que los niños que "no conocen las reglas" visiten su casa, me dijo en un susurro:


--Mamá ¿Recuerdas eso de que quería un hermano?  Olvídalo.

jueves, 1 de abril de 2010

hoy es un sábado minúsculo, chiquitito, casi inexistente.