miércoles, 9 de febrero de 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

El fabuloso JP usó de pretexto Siempre en mi mente de Juanga pa poner un regalo que igualmente aquí se ofrece.

http://www.clubfonograma.com/2011/01/fonogramaticos-volumen-11-juventud.html

bájele y sonría.
Ninis se ha puesto muy creativa con el español,  aquí sus últimas creaciones:

encremado.
  • incinerado

huevífero.
  • ovíparo

catastróferas.
  • catástrofes

domingo, 6 de febrero de 2011


Juárez...

y allá voy (pero sigo sin comprar boleto).


sábado, 5 de febrero de 2011

Oficina grande y helada.

Un stencil regalado por un alumno (angel que sostiene un letrero) dice:

"Cuando el amor muere".

Una cortina roja cubriendo una puerta que se equivocó de pared.

Los rastrillos que nadie entiende y no hace falta.

Computadora cahuama en peligro de extinción (por fortuna).

Estrés en bolas en lo alto de la espalda.

A veces es necesario decir las cosas de manera clara

(...)

¿Nunca le ha pasado que justo antes de encontrarse en uno de los checkpoints comunes de su vida se le salen las lágrimas?

Está usted haciendo la fila para cruzar la frontera, llega con el migra y entrega su pasaporte a moco tendido.

Va en la fila del mercado, el cajero pesa los duraznos, los artículos avanzan y se detienen temblando en la bandita negra,  el empacador guarda la carne y el cereal mientras trata sin éxito de evitar ponerle atención a sus lágrimas que caen con patetismo en el recibo de pago.

Pisa el acelerador, se oye la musiquita, usted intenta cantar, luego pisa el freno, avanza léntamente, usted se quiebra pero se contiene; no va a llegar a la caseta de la carretera de cuota llorando. Al llegar sonríe, da las buenas noches a quien le cobra la cuota, se despide y da las gracias sabiendo que no hay cosa más triste que la sonrisa de alguien que trata de contener las lágrimas.

O usted camina y la ciudad, los pisos mugrosos, el olor de orina asoleada en la esquina, el viento helado de la mañana. Se detiene un taxi, el hombre está a punto de preguntarle a dónde va y al verle llorar prefiere alejarse inmediatamente de usted y sus tragedias.

Sin embargo usted tiene un handicap:  no puede llorar en las bodas, los funerales le dan risa, los recitales de sus hijos le parecen una payasada, la poesía le da comezones inconfesables, las películas tristes le parecen una mala combinación de música de piano y violines, sets azules, pésima iluminación y actuaciones de chantaje barato.

Usted sabe que tiene algo descompuesto, es lo que hace que cada vez que está por cobrar un cheque, por  dejar una propina, por recibir un café en el drive-thru, por abrirle la puerta al hombre del gas, por probarse un perfume en la tienda, por entregar su boleto en un concierto, usted llore sin consuelo, sin razón, sin tristeza. 
Weird dreams.


Too bad I can't remember them.

viernes, 4 de febrero de 2011

I'm something that fades a little everyday, aren't I?

jueves, 3 de febrero de 2011

Ojos hinchados, peinados de almohada, ojeras, café, múltiples desvelos.

--No dormimos por culpa de tu antología, Lore.
--Yo no dormí porque de seguro ustedes tenían un complot telepático en mi contra.

Unos cuantos me dicen que mis tareas apestan, pero otros están orgullosos de su producto, otros me dicen que acaban de descubrir que les gusta la poesía, les hago preguntas y ya tienen todas las respuestas. Les gusta Ginsberg, les enfada Sor Juana (pero les gustan los rumores de su lesbianismo).

Les digo:

--Es que ustedes no se dieron cuenta pero eso que hicieron, es un libro. Dolió, pero se siente bien ¿no?

Las miradas que recibo a cambio del últmo comentario son de sorpresa-coraje-desvelo-alegría-aburrimiento.

Al final hay subasta de poetas:

--¿Alguien quiere una tuberculosa? ¿Un sifílico? ¿Un alcoholico? Emily a la una, a las dos y a las tres.

Los poetas que se disputan dos personas se juegan en un volado. Los que se disputan más de dos, se deciden en dis-pa-re-jo.
sleepless

miércoles, 2 de febrero de 2011

Sonrisas en la prepa. Es divertido ver a los alumnos pelearse por Emily Bronte o por Baudelaire.

Bukowski, Benedetti, Blanca Varela, el Róber Castillo  y Omar Pimienta serán rifados o definidos por un cara o cruz porque hay varios alumnos que no los sueltan.

--¿Yo quiero el negro, el cubano, cómo se llama?
--Nicolás Guillén, ese nadie lo quiere, es todo tuyo.

Otros se quejan:
--No dormí anoche por culpa de su antología, llegué a engargolarla y el viento voló todos los papeles, los de primero nos ayudaron a recogerlos, se esparcieron por toda la cancha.

Miss Montse nos observa desde Vancouver, a veces la recordamos, la mayor parte del tiempo extrañamos su desmadre.

Pero la uni frustra. Hoy no me creo tanto como otros días.

Y el pinche frío, el viento, las 80 millas en el velocímetro, la mente ida siempre. Hay un poco de tristeza en esta sensación de ser para otros y nunca para mí.

Masajes, se aceptan masajes de manos calientitas.

martes, 1 de febrero de 2011

El estuche de su viola vacío, lo abre, dentro hay un papel pautado, lee un poema al silencio escrito por ella misma, lo entona, marca el ritmo del texto, las pausas, los silencios. Al reverso de la hoja hay una partitura.
Al terminar de leer, señala que la partitura que está del otro lado del poema es la de su entonación al leerlo.

Méndiga chamaca sinvergüenza, ni modo de no ponerle un 10... y no tiene más de 16 años.
Una rosa construída con dólares.

Un tendedero de fotografías familiares, una polaroid al cuello, un poema a la fotografía.

El casco de motociclista, un poema a la moto robada.

Un taco de carne asada, un poema al taquero y al taco.

Una botella de agua, un poema al infinito.

Una ciudad de Legos negros, pajaros negros, hombres negros, un poema a Nueva York.

Un tostador eléctrico, el poema de un hombre que se cree androide y se siente atraído sexualmente a los tostadores de pan.

Un tendedero de ropa de papel: trusas, camisetas, calzones, pantaloncitos, cada prenda tiene escrito un pedacito de El y Ella de Omar Pimienta.

Un tenis converse rojo hecho a mano, un rollo dentro que contiene otro poema del Omar, de la suela sale el poema, se lee girando una varita.

Un rollo de papel sanitario, un poema al tubo de cartón que queda cuando el papel se acaba.

Un frasco de una medicina que se llama Lunatix, instrucciones de uso, dentro hay pequeñas píldoras de luna, es decir; de queso. El poema de la Luna de Sabines.

Un Corazón Coraza.

Un busto de yeso y vendas con un paisaje nocturno pintado, una máscara de yeso y tela. Un poema de Neruda.

Un robot con piernas de baterías, el poema Robot Boy de Tim Burton.

Dos o tres poemas de Bukowski, que ahora no recuerdo como fueron cosificados.

Espejos, relojes absurdos, colmenas, manzanas sangrientas, corazones de plastilina explotados, pistolas de unisel, un caligrama a Borges, una licuadora con rosas y Barbies.

La creatividad no tuvo límites este semestre, la tarea del poema objeto es todo un éxito.