Hoy aparecio por la tienda Rogelio (Guizar); aro volando de lado en la nariz, dreads mojados, camiseta recien salida de la secadora. Despues de los saludos correspondientes me conto que acaba de regresar de Nicaragua en un viaje que inicialmente era a Guadalajara, se fue extendiendo hacia el DF y cuando menos acordo ya estaba en Managua. Entre sonrisas me mostro un papelito, Rogelio no es del tipo que escribe cartas, pero me imagine rapidamente que en la lejania le pego la cursileria (cosa que a mi me ocurre cada que paso el Plan Libertador --colonia ubicada en los limites de mi puebillo--) y se puso a hacerles cartas a sus amigos.
--Me hiciste una cartita! --le dije con la cara de estupidez menos disimulada del dia.
--No. Te la mando alguien que me encontre.
Ya no pude sostener el disimulo, estupidamente me quede con la vista fija en el papel cuadriculado, doblado y cuidadosamente rotulado: "Para Lorena".
--Mariana!
Su letra inconfundible, igual que siempre, no cambia. En una hoja me cuenta que ha estado enferma y deprimida ( que raro), que encontro a Rogelio, que hace mucho encontro a Pablo Huerta, que el le conto de mi casorio y mi hija, asi como de nuestra amiga muerta, que al fin encontro "un periodo de amor, que en la medida que me colmo asi me ha desfazado. Mierda! cursilerias. No me puedo dar el lujo de exponer tanta ridiculez y menos contigo".
Mariana desaparecio de mi vida hace cuatro o cinco anos. Me dejo un monton de poemas, cuadernos, chacharas, creo que hasta ropa. No se, unas cajas que nunca revise y que todavia deben estar en algun closet de la casa de mis papas. Es de esas trotamundos romanticas a la antiguita de "hermosos ojos verdes" (segun ella), piel quemada, pelo reseco y largo, flaca, encorvada, siempre triste fumando faritos. Estoy segura que no ha cambiado nada.
La ultima vez que la vi fue en un viaje al DF, no sabia como encontrarla, me di a la tarea de preguntar por ella con los artezanganos (diria el Tochtli) de banqueta hasta que me encontre con uno que conocia a alguien con las senas de Mariana, me cito en la noche y me llevo al Cafe Popular. Mariana al fondo, se paro de una mesita mas chiquita que un mesabanco y volaron platos, tropezaron meseros ( quien conozca el Cafe Popular sabra de lo que hablo), fue un encuentro que mas cursi no pudo hacerlo la Metro.
Vivia en el hotel Paris (60 pesos la noche) comia huaraches y petroleras de puestos conocidos (para no enfermarse). La vi todas las noches que estuve ahi, luego me fui y no volvi a verla (se negaba a las computadoras), a pesar de que regrese poco tiempo despues y trate de fabricar un encuentro similar a ese pero no hubo manera, el artesano del zocalo dijo que se habia ido a Puerto Penasco y que hacia mucho que no la veia.
Miserable. Ahora me hace lo mismo, me manda una carta y me dan ganas de contestarle, de preguntarle, de hablar. Pero no hay direccion de remitente, ni direccion electronica, nada, nomas una hojita cuadriculada con un dibujito de nave extraterrestre. Esta es la unica razon que me hizo desempolvar el blog.
Ademas de contar que me encontre una biblia de 1875 empastada en cuero, completamente desencuadernada, con grabados preciosos, ademas de fotografias, cabellos y hojas secas con la leyenda "grandmother's hair, roses and sweet peas from her grave"
Tantos recuerdos ajenos a cambio de tres dolares.
miércoles, 23 de julio de 2003
lunes, 14 de julio de 2003
Para leer a Aislinn
Cada dia conozco a mas idiotas como los de anoche, parecen reproducirse como gremlins y alimentarse de los pocos hombres decentes que quedan. Ya ni energ?a tengo como para hacerme lesbiana. Maybe I will take up horseback riding.
// posted by Aislinn @ 2:35 PM
Cada dia conozco a mas idiotas como los de anoche, parecen reproducirse como gremlins y alimentarse de los pocos hombres decentes que quedan. Ya ni energ?a tengo como para hacerme lesbiana. Maybe I will take up horseback riding.
// posted by Aislinn @ 2:35 PM
martes, 1 de julio de 2003
Ha resultado interesante el experimento de ser muda por un rato. A todo me refiero con una sena o con un sonido gutural, solo hablo si es estrictamente necesario (no me habia dado cuenta que hablo demas la mayor parte del tiempo), escribo mensajes especificos con efectiva economia, uso las manos para referirme a lugares.
Es sencillo: apagar la luz es senalar la lampara y pasarme el dedo en linea recta por la garganta.
Lo mas complicado es comer, para poder hacerlo tengo que aplicar gel anestesico sobre la lesion, desde ese momento tengo quince minutos para poder tragar lo que se me ponga enfrente sin dolor.
Juro que no tengo herpes.
Tampoco me perfore la lengua.
No se que me paso. Un granito latoso en mi lengua, Fer, el dentista mas dulce de Baja Malibu, me vio. Dice que no es nada, que no bese a nadie, que aplique el gel, que los sintomas desapareceran en una semana.
Mientras chateo, es el modo de hablar menos doloroso.
Es sencillo: apagar la luz es senalar la lampara y pasarme el dedo en linea recta por la garganta.
Lo mas complicado es comer, para poder hacerlo tengo que aplicar gel anestesico sobre la lesion, desde ese momento tengo quince minutos para poder tragar lo que se me ponga enfrente sin dolor.
Juro que no tengo herpes.
Tampoco me perfore la lengua.
No se que me paso. Un granito latoso en mi lengua, Fer, el dentista mas dulce de Baja Malibu, me vio. Dice que no es nada, que no bese a nadie, que aplique el gel, que los sintomas desapareceran en una semana.
Mientras chateo, es el modo de hablar menos doloroso.
domingo, 29 de junio de 2003
Stupid tourist behavior caught on memory.
"Do you sell mota?"
"Mota is legal in Mexico, isn't it?"
"If you start drinking scotch on ice when you're 14, by the time you reach 40 your voice will sound deep and strong like the bad guy that comes out on Spider Man, you know which one I'm talking about, don't you?"
"Can I use your restroom?"
"Do you know of a good pharmacy that sells Steroids?"
'' " " " " " " " Valium?"
"Do you sell real cuban cigars?"
"Can I take cuban cigars over the border?"
"Do you sell mota?"
"Mota is legal in Mexico, isn't it?"
"If you start drinking scotch on ice when you're 14, by the time you reach 40 your voice will sound deep and strong like the bad guy that comes out on Spider Man, you know which one I'm talking about, don't you?"
"Can I use your restroom?"
"Do you know of a good pharmacy that sells Steroids?"
'' " " " " " " " Valium?"
"Do you sell real cuban cigars?"
"Can I take cuban cigars over the border?"
miércoles, 25 de junio de 2003
El espejo entra con suavidad, frio, como siempre, una vez dentro la mano lo expande. Por un momento me siento como pavo de thanksgiving a punto de ser rellenado. A la derecha puedo mirar los instrumentos que esperan a baño color liquido rosa dentro de una vasija de metal; son largos, delgados, como las piernas de la top model que vi en la revista mientras hacía antesala.
La mano suelta el espejo, que empieza a ceder ante la presión interna. Duele. Pregunto: 'Por que me duele'?, la mano deja la caja para reajustar el espejo. No puedo ver lo que hace, sólo mis rodillas y parte de mis piernas frente a una lampara que sirve para guiar el camino de la mano. Siento algo áspero que me hace rechinar por dentro. "Que es eso" Pregunto. "Solo estoy limpiando" dice la voz detrás de mis rodillas
Espero. De pronto el espejo se siente menos incómodo, (en este caso -y en ningun otro- "menos incómodo" no significa más cómodo). Las piernas de top model entran una por una, sus piecitos filósos urgan la orilla de mi útero hasta abrirlo. En este momento gimo sin darme cuenta hasta que el sonido me hace pensar en álguien a quien le hacen el amor, me pregunto: por qué las mujeres hacemos los mismos sonidos en momentos de gran placer y de gran dolor?.
El dolor (que ahora se siente como si el instrumento fuera a salir por mi ombligo) y el tener sepacuántos pedazos de plástico y metal dentro del cuerpo, me parecen ridiculos ante mi pasividad y obediencia.
--No te muevas
(no me muevo)
--Te dije que no te movieras, el dispositivo ya estaba adentro y me lo empujaste, vamos a tener que hacerlo de nuevo.
(quiero llorar)
Como en todo, la segunda vez es mas fácil. La mano al fin se coloca sobre mi vientre, me pide que extienda las piernas, que me siente, la punzada sigue en el fondo de mi ombigo, estoy mareada. Salgo. Encima de todo tengo que pagar.
La wonder woman ultra independiente que vive en mi se cae al piso tras las primeras dos cuadras, con mi hija de la mano me doy cuenta que ha sido un error decir que puedo volver sola. Me siento desorientada, sé que debo caminar en linea recta y no soltar la mano de mi hija. Me detengo, le compro un caballito con un globero. Camino cada vez más lento, la diminuta T que la mano insertó en mi útero es imperceptible, pero me dejó una punzada que no se irá por el resto del día. Alguien me toma del brazo: Fernando, me dan ganas de abrazarlo y echarme a llorar. Fernando, a quien solo había visto dos o tres veces antes. Fernando, a quien le pido que camine a mi lado. Fernando, si no hubiera sido porque le pido que me escriba su teléfono en la palma, nunca me habría acordado de su nombre.
La mano suelta el espejo, que empieza a ceder ante la presión interna. Duele. Pregunto: 'Por que me duele'?, la mano deja la caja para reajustar el espejo. No puedo ver lo que hace, sólo mis rodillas y parte de mis piernas frente a una lampara que sirve para guiar el camino de la mano. Siento algo áspero que me hace rechinar por dentro. "Que es eso" Pregunto. "Solo estoy limpiando" dice la voz detrás de mis rodillas
Espero. De pronto el espejo se siente menos incómodo, (en este caso -y en ningun otro- "menos incómodo" no significa más cómodo). Las piernas de top model entran una por una, sus piecitos filósos urgan la orilla de mi útero hasta abrirlo. En este momento gimo sin darme cuenta hasta que el sonido me hace pensar en álguien a quien le hacen el amor, me pregunto: por qué las mujeres hacemos los mismos sonidos en momentos de gran placer y de gran dolor?.
El dolor (que ahora se siente como si el instrumento fuera a salir por mi ombligo) y el tener sepacuántos pedazos de plástico y metal dentro del cuerpo, me parecen ridiculos ante mi pasividad y obediencia.
--No te muevas
(no me muevo)
--Te dije que no te movieras, el dispositivo ya estaba adentro y me lo empujaste, vamos a tener que hacerlo de nuevo.
(quiero llorar)
Como en todo, la segunda vez es mas fácil. La mano al fin se coloca sobre mi vientre, me pide que extienda las piernas, que me siente, la punzada sigue en el fondo de mi ombigo, estoy mareada. Salgo. Encima de todo tengo que pagar.
La wonder woman ultra independiente que vive en mi se cae al piso tras las primeras dos cuadras, con mi hija de la mano me doy cuenta que ha sido un error decir que puedo volver sola. Me siento desorientada, sé que debo caminar en linea recta y no soltar la mano de mi hija. Me detengo, le compro un caballito con un globero. Camino cada vez más lento, la diminuta T que la mano insertó en mi útero es imperceptible, pero me dejó una punzada que no se irá por el resto del día. Alguien me toma del brazo: Fernando, me dan ganas de abrazarlo y echarme a llorar. Fernando, a quien solo había visto dos o tres veces antes. Fernando, a quien le pido que camine a mi lado. Fernando, si no hubiera sido porque le pido que me escriba su teléfono en la palma, nunca me habría acordado de su nombre.
martes, 24 de junio de 2003
sábado, 21 de junio de 2003
Anoche al Bucca di Bepo, de ahí a Hustler a vouyerear con un grupo multirracial de geeks: camera bugs, un skater, una muchacha que quiere ser profesora de literatura, un par de turistas japoneses que no hablan inglés, un amante de San Francisco que trae un colchón en la caja de su pick up, el villano de Toy Story, un fotógrafo y la de más edad en el grupo: yo. La cuenta se dividió en once pedacitos.
En Hustler fue donde me llegó la crisis de los 28 al ver que casi a todos les pidieron identificación excepto, por supuesto, a mi.
Los japoneses fueron los únicos que compraron, los demás vimos, nos reímos, aunque me quedé con las ganas de ver una movie en la que uno de los personajes era un payaso barrigón.
En Hustler fue donde me llegó la crisis de los 28 al ver que casi a todos les pidieron identificación excepto, por supuesto, a mi.
Los japoneses fueron los únicos que compraron, los demás vimos, nos reímos, aunque me quedé con las ganas de ver una movie en la que uno de los personajes era un payaso barrigón.
A quien pueda interesarle ( ya sé que mi blog ha estado abandonado por algún tiempo, una prueba más del triunfo del capitalismo).
Hoy sabado hay fiesta para despedir del pueblo a la infame Aisslin Puig.
Tonight at Ricki's Place (Tomar la carretera libre a Ensenada, Ricki's está un kilometro al sur de Calafia), árbol de navidad, tubo sin strippers, foquitos de falitos, dólares en las paredes, woo-woo margaritas y fotos autografiadas de Paty Manterola.
Si alguien, aunque sea por error, entra aqui y no tiene nada que hacer esta noche, ya sabe.
Hoy sabado hay fiesta para despedir del pueblo a la infame Aisslin Puig.
Tonight at Ricki's Place (Tomar la carretera libre a Ensenada, Ricki's está un kilometro al sur de Calafia), árbol de navidad, tubo sin strippers, foquitos de falitos, dólares en las paredes, woo-woo margaritas y fotos autografiadas de Paty Manterola.
Si alguien, aunque sea por error, entra aqui y no tiene nada que hacer esta noche, ya sabe.
martes, 10 de junio de 2003
La silla tenía forros de vinil, había otra pero preferí sentarme en la que, si tomamos en cuenta los puntos cardinales, estaba al este. No por que tenga una particular predilección a las cosas orientales (aunque si, debo confesarlo), sino porque esta silla era la que estaba mas próxima a la secretaria eficiente. El lector se preguntará si es posible identificar a una secretaria eficiente, la leída le dirá que en una oficina privada todas (o casi todas) las secres son eficientes, pero en una pública, como es el caso, las secres se distinguen fácil.
Secretaria-poniente capturaba cifras con las yemitas de sus deditos mientras una gruesa capa de acrilico (muy parecido a la sustancia que se usa para parchar lanchas) hacia tiki-tiki sobre el teclado. Secre-poniente no me pelo a pesar de mis: "buenos dias" (silencio), "disculpe señorita" (tiki-tiki), "aló?" (alzada de ojos, mirada de: "sufre perra"). Ante su reaccion preferí interpretar su silencio y esperar hasta que se le ocurriera darme otra mirada, pero no, siguió con las cifras y como castigo entonó "Yo no soy esa mujer" de Paulina Rubio. --Eso me saco por pendeja irreverente de las jerarquías burocráticas. --Pensé
Una vez que secre-poniente dejó de cantar le expliqué mi asunto, obviamente era muy complicado para ella y fue en busca de secre-oriente, despeinada como ella sola, con un pelo rizado natural que era evidente no lavo esa mañana pero que nunca olvidaba peinar a cepillo duro para convertilo en un afro bordeaux precioso. Secretara-oriente se encargo de mí con gran paciencia. Sin aprovecharse de mi desinformación hizo uso del sentido común ( si, en una oficina pública) al evitar que el monto a pagar me dejara en la quiebra.
Claro que no me salve de un buen rato de espera, en el que vi el atuendo de secre poniente con detalle: zapatos de charol, medias opacas, vestido mini pésimamente cortado, cuerpo joven que delata la desnutrición infantil sufrida. Tambien vi pasar varias veces unos tacones de lo mas sexy: altos, delgaditos, con pulsera al tobillo, semidesnudos en el talón, puntiagudos. Me hablaban, cada que los escuchaba venir los esperaba para seguirlos, hasta que empezaron a aburrirme y elegí ver quien era la poseedora de tan magnífico calzado. Cruel decepción, un boilercito con cabellera corta y amarilla.
La extensa espera me hizo ver que varios excompañeros de la secu tienen puestos públicos, y que la gran mayoria de los politicos en mi pueblo sufren de sobrepeso. Al pensar eso tome conciencia de mi facha: pantalones holgadísimos, suéter con olor a humo viejo, lentes oscuros, tenis. Qué envida de mis pies por los tacones sexy.
Secretaria-poniente capturaba cifras con las yemitas de sus deditos mientras una gruesa capa de acrilico (muy parecido a la sustancia que se usa para parchar lanchas) hacia tiki-tiki sobre el teclado. Secre-poniente no me pelo a pesar de mis: "buenos dias" (silencio), "disculpe señorita" (tiki-tiki), "aló?" (alzada de ojos, mirada de: "sufre perra"). Ante su reaccion preferí interpretar su silencio y esperar hasta que se le ocurriera darme otra mirada, pero no, siguió con las cifras y como castigo entonó "Yo no soy esa mujer" de Paulina Rubio. --Eso me saco por pendeja irreverente de las jerarquías burocráticas. --Pensé
Una vez que secre-poniente dejó de cantar le expliqué mi asunto, obviamente era muy complicado para ella y fue en busca de secre-oriente, despeinada como ella sola, con un pelo rizado natural que era evidente no lavo esa mañana pero que nunca olvidaba peinar a cepillo duro para convertilo en un afro bordeaux precioso. Secretara-oriente se encargo de mí con gran paciencia. Sin aprovecharse de mi desinformación hizo uso del sentido común ( si, en una oficina pública) al evitar que el monto a pagar me dejara en la quiebra.
Claro que no me salve de un buen rato de espera, en el que vi el atuendo de secre poniente con detalle: zapatos de charol, medias opacas, vestido mini pésimamente cortado, cuerpo joven que delata la desnutrición infantil sufrida. Tambien vi pasar varias veces unos tacones de lo mas sexy: altos, delgaditos, con pulsera al tobillo, semidesnudos en el talón, puntiagudos. Me hablaban, cada que los escuchaba venir los esperaba para seguirlos, hasta que empezaron a aburrirme y elegí ver quien era la poseedora de tan magnífico calzado. Cruel decepción, un boilercito con cabellera corta y amarilla.
La extensa espera me hizo ver que varios excompañeros de la secu tienen puestos públicos, y que la gran mayoria de los politicos en mi pueblo sufren de sobrepeso. Al pensar eso tome conciencia de mi facha: pantalones holgadísimos, suéter con olor a humo viejo, lentes oscuros, tenis. Qué envida de mis pies por los tacones sexy.
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