martes, 21 de mayo de 2013



Esto es el futuro que no imaginaba: yo, huyendo.

lunes, 13 de mayo de 2013

Escribo cosas aburridísimas sobre ambivalencias, subalternidades e hibrideces. La música de fondo es una canción que ya no se toca en conciertos y el sonido de la Ninis que presiona con fuerza las teclas de la máquina de escribir mecánica que me pidió para su cumpleaños. A ratos escucho la campanita que avisa que el rodillo está a punto de llegar al margen, a ratos oigo los engranes del cambio de renglón, también la escucho girar la cinta de tinta con el índice.

Recuerdo que así aprendí a teclear en mi clase de mecanografía de la secundaria (la cual reprobé dos años consecutivos hasta que me cambié a la de "estructuras metálicas", que era una clase que me convertiría en la única mujer herrera de mi escuela hasta que dos o tres niñas más dejaron la costura y las teclas y se unieron conmigo en el electrodo, los cascos y los guantes de gamuza), pero yo escribía cartas formales con datos de contabilidad dirigidas a ejecutivos imaginarios y gordos vestidos en trajes de poliéster café, con manchas de salsa de chile de árbol tatemado en la corbata. Ninis en cambio escribe secretos que oculta con todo su cuerpo cada vez que me acerco a su espacio en el escritorio.

Lleva dos días así.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Hace trece años a estas horas yo estaba por parir.

En hospital gringo, pero como mi abuela; con partera y sin anestesia.


martes, 7 de mayo de 2013

...whenever I touch an object so I too am touched by it, flesh is the experience of the world in me, a doubled sensation imperfectly represented by dualist language.

(de una señora que habla suavecito y se llama Linda Martín Alcoff)
I am conscious of the world through the medium of my body.

(Merleau-Ponty es la onda)

lunes, 6 de mayo de 2013

(No sé si ya he dicho esto aquí)

(Lo sé, estos días son muy Ninis)

Íbamos en el carro, ella me preguntaba por su nombre y sus apellidos. Le expliqué que su primer apellido es el de su papá y el segundo es el mío. Ella estaba molesta porque le hubiera gustado tener mi segundo apellido: Corona. Le expliqué que ese apellido es el de mi mamá y que la costumbre con los hijos es tomar los apellidos paternos de los padres y combinarlos al nombrar a los hijos.

Se detuvo y me dijo:

--Entonces Mancilla no es tu nombre, es el nombre de mi tata.
--Podría decirse que sí, pero ahora es mío.
--Pero es de él... Y Corona no es el nombre de mi abue, sino el nombre de su papá.
--Bueno, pero tu abue tiene un apellido materno, que viene de tu bisa.
--Sí, pero ese nombre no es de mi bisa, es de su papá... todos son nombres de los padres, no de las madres, eso es algo injusto que me hace sentir muy enojada.

...y así fue como la Ninis me hizo ver que las mujeres ni siquiera tenemos nombre.




domingo, 5 de mayo de 2013

Explico un poco a Kristeva y a Merleau-Ponty, hablo del cuerpo, de la maternidad y de mi experiencia.  Tripeo un poco y digo que en mi ensayo no coincido ni con una ni con el otro, hablo de la doble corporalidad del embarazo, del vínculo del cuerpo de la madre hacia los hijos. De que el hijo no es un otro ajeno, sino un otro que es yo, porque es mi carne. Le digo a Ninis:

--Sabes que para mí tenerte fue como si me creciera una pierna y que al cabo de un tiempo se me desprendiera y anduviera por ahí, eso eres tú para mí: mi pierna, un pedazo de mi cuerpo independiente, fuera de mí.

Ella no se esfuerza ni un poco para corregirme con toda naturalidad:
--No, I'm not your leg. I'm your second heart and your second brain. That's what I am.



sábado, 4 de mayo de 2013

I miss going to the movies. I miss cooking without being hungry. I miss washing the dishes in front of the window in the morning wearing my yellow rubber gloves. I miss breathing this air everyday. I miss writing "just because" about the most insignificant details of everyday life.

I've exchanged all of that for driving, in the first place, and thinking, in the second, and lastly, I've exchanged it for writing in a complicated way about very simple stuff.

Salud.

jueves, 2 de mayo de 2013



Lista para tronar un examen... y no puedo dejar de sonreir.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Muere Ojitos el pez bebé, el mayor de los 74 que tuvieron Enzo y Ambre, los Sunset Platties de Ninis.

Ninis llora. Lo envolvemos en una servilleta, lo sellamos en bolsa de plástico y lo guardamos en el congelador. Le digo que lo llevaremos a México y allá lo enterraremos. Sé que es mucho drama por un méndigo pescado que no mide ni diez milímetros, pero Ninis llora y tengo examen mañana y mi función  se supone que es dar consuelo, ser compasiva, o algo de eso. La escucho:

--That's why I don't like cemeteries, because then people have to move and the dead have to stay in the cemetery. It's sad because we can never take the dead with us when we go.


Ninis recoge una Barbie modificada por ella y me la muestra:

--Look at this, she had curly hair, long and curly. It was so fake.

La veo, es una típica Barbie trasquilada. Sonrío porque en realidad no sé si me está presumiendo el corte de pelo de la muñeca o si está lamentándose por haberla dejado pelona.

--She used to be "La Bella Durmiente" and now she looks like Alice.

Sigo sin decir nada, sonrío como mensa pensando: nada mal; de La Bella Durmiente del Bosque a Alicia, la del País de las Maravillas...  ¿qué diría Esther Tusquets de eso?

--...Alice, but not Alice in Wonderland. Alice, the one from Resident Evil. Look: she's wearing a short dress and black boots, and the boots have red paint that looks like blood, she looks like she just came back from killing zombies.




viernes, 26 de abril de 2013

Ahora cruzo la frontera para ver a mi madre, fumigar el patio, bañar a la Violeta, comer taquitos de aguacate frente a la estufa mirando por la ventana, airear la minicasa. Beso curas cuando los escucho decir palabras como "pinche".  Escribo cosas que hablan de la ambivalencia, la hibridación, la subalternidad y el discurso poscolonial. También escribo de la afasia, de la migración y de la lengua societaria. Me detengo en el cuerpo y y le pongo nombres tan rebuscados como "realidad política". Leo a feministas de la posguerra en España. Casi no cocino ni me ocupo de nada en la casa. Cambio el agua de los peces. Cuando necesito paz veo "Mad Men". Mi relación con los alumnos de universidad gringa es ultra distante desde mi perspectiva y ultra cercana desde la suya. Tengo alumnos árabes, vietnamitas, coreanos, filipinos, chinos, musulmanes, judíos, y algunos que la primera vez que votaron lo hicieron por Bush. Tengo alumnos de 65 años con principios de demencia senil. He reconocido la gramática. Cada vez que estoy en mi oficina no puedo dejar de pensar que tengo cinco pisos encima y que en un descuido todo eso puede aplastarme. Transito en carro híbrido por la calle Adams porque odio el freeway 8. A veces me compro un café pero me he hecho asidua consumidora de iced mint green tea o de black apricot tea, half the ice, no sugar, please. También mezclo yogurt griego de granada con almendras y en los ratos de nostalgia voy por tostilocos con todo, por favor, aunque luego me duela la panza. Cuando voy a México respiro hasta acabarme todo el aire con olor a gasolina y azúcar quemada, a heroína derretida, a drenaje y caldo de pescado, a sol, a sal de brisa, a abrazo.


jueves, 25 de abril de 2013

Los helicópteros de la migra me arrullan.

Sweet lullaby, my dear. Close and choppy.

jueves, 18 de abril de 2013

Todo amontonado.

...es lo que pedía, pero qué agobio, me cae.

domingo, 14 de abril de 2013

Ay mis ooooojooooooooos.