miércoles, 28 de febrero de 2007

(I'm burned)





“la mente patafísica es el clavo en la llanta—el mundo, un hongo que genera esporas. La panza es a la vez un globo de aire caliente, una nebulosa o hasta la esfera perfecta del conocimiento. La esfera intestinal del sol. No se puede obtener nada de la muerte. ¿Acaso puede morir una llanta? Liberar su alma de caucho. El pedo es la fuente de la respiración. El principio es exagerar, así se destruye la realidad”

--J. Baudrillard en Pataphysics, un ensayo que escribió en el año en que nació mi madre.






(make me laugh)

martes, 27 de febrero de 2007


Tenía que ver a mi doctora pero estaba de vacaciones, asi que llamé a media docena de consultorios sólo para que las secres me dijeran que no me atenderían sin cita. Ya no tenía alternativa, estaba a punto de enojarme cuando vi un letrero en la calle que anunciaba la clínica de mala fama.

Al llegar me encontré con un perro dormido en el estacionamiento, mala señal, pero me atenderían sin cita. Me pesaron en la sala de espera (2 kilos arriba de mis 60), el olor a pintura fresca flotaba alrededor de un par de gringas viejas con walkers y recetas en las manos. Pedí una doctora, no había, me atenderia un doctor como de doce años que trataba de disimular su juventud con un bigote mal recortado. Debajo de su bata de la UABC llevaba un camisa roja, pantalones con pin-stripes blancas y la corbata más horrible que he visto este año. Su atuendo era un estereotipo con el color de piel equivocado. Empecé a recitar mis síntomas, en realidad ya sabía de que se trataba mi enfermedad, sólo que en este caso no quería over the counter pomaditas, sino droga dura.

El pequeño doctor salió para que la enfermera tomara muestras. Fue extraño, no me dio batita de papel, no había biombo para desnudarme en privado, a lo más que llegó la mujer, fue a cerrar las persianas evitando así que me vieran en cueros el perro, y los taxistas. Desvestirme frente a una desconocida fue raro porque se sentia normal, natural, como si fuera algo que hiciera todo el tiempo. Una vez desnuda me dio un paño azul para cubrirme, el exámen fue rápido y sin sorpresas. Es interesante escuchar hablar de la vagina propia de una manera objetiva, oir sobre las particularidades, resistirse a preguntar si se ve triste o deprimida (porque dice el doctor que mi condición es una manifestación del estrés) y por supuesto que una voz te diga: "ponte flojita", mientras te raspa el cuello del cervix, no tiene precio.

El tal doctor volvió con un montón de medicinas en cajas y un par de botellitas sospechosas con etiquetas de precio pegadas en las tapas. Yo esperaba una receta, no medicinas, pero bueno. Entonces llegó la enfermera con una jeringa llena de un líquido transparente. ¿Es para mí? qué amable, pero no gracias, yo no vi de dónde sacaron eso que está en la jeringa, discúlpame doctor, pero a mí no me vas a inyectar nada que no haya visto de donde salió. Y tampoco voy a llevar las medicinas esas de las botellas, dame una receta, yo la surtiré en la farmacia. El minidoctor, no pudo disimular su sorpresa, alegó personalización del tratamiento, me dijo que podía mostrarme los empaques en que venían las medicinas. No, gracias. ¿Me das mi receta por favor?

Al pagar pedí factura, un tipo nervioso la llenó y me la entregó sin decir más. Al salir no había doctor, ni gringas, el perro seguía dormido. Subí a mi carro renegando por no poder esperar a que me viera un doctor de verdad, pero orgullosa por mi pequeño triunfo.

domingo, 25 de febrero de 2007

Reversibility, challenge, and seduction are indestructible.















--J. Baudrillard

Vestido como Perro de Reserva, rapado, manos en los bolsillos, lo veo desde el sofacito tan cute y tan mugroso, me pregunta por la música.

--Do you like Tom Waits?

Mira alrededor, no me levanto, lo dejo hablar.

--I Live in National City, he used to live there, did you know?

Sonrío cortesmente (of course, I've read about it in his Proust Questionnaire. And of course, the Reservoir Dog doesn't know what a Proust Questionnaire is).

--Well, he used to work at a pizza place called Napoleon's, in his songs he talks about it, he has a song about his old boss. He got a lot of inspiration from the sailors and the people from the streets of National City.

Me siento un poco más derecha (Oh, how interesting, do yo know if Napoleon´s is still there?).

--Actually yes, and they have good pizza, it's on National avenue and 6th or 7th. It's been there for forty years. And the owner, Tom's boss is still around, in fact, once I helped him, he has a condition, epilepsy I think. Well, he fell on the floor, he had an episode, he's old, so I ran and held his head until the episode finished, and well he drewled a little on my shirt. It was my sole crash with fame: I had drewl of Tom Wait's inspiration on myself. I couldn't be happier.

Llega uno de esos silencios extraños, que se hacen aun más extraños con el extraño timbre de la garganta de Waits. Pienso en la cliniquita de la calle 30 donde una partera fumadora atendió mi embarazo hace siete años. Pienso que el Perro de Reserva no fuma puro, ni tiene novia, por lo tanto no va a comprar nada hoy. Pienso que nuestro tema de conversación está agotado. Lo veo caminar en líneas curvas sin sacar las manos de los bolsillos, como esperando que le pregunte algo. Nada. Silencio. Una presencia incómoda se cura con una despedida sutil.

sábado, 24 de febrero de 2007

viernes, 23 de febrero de 2007

Necrobiosis
Por Juan Ramon Santillana
Cuento

Yo no le tengo miedo a los muertos, señor. Ahora que he tenido tiempo para reflexionarlo, lo encuentro hasta menso. Ellos están allá abajo, y dudo que con sus puros huesos se salgan de sus cajas y le ganen en batalla a los gusanos. Todas esas historias de que viene la calaca y le jala a uno las patas me suenan a puritito chiste, la verdad. Dígame usted ¿qué utilidad puede tener para un muerto el venir a hacernos la vida imposible? Ni siquiera creo que se sientan solos, al menos no más que nosotros. Lo sé pues lo que hice me lo ha dejado bien clarito. Si hablamos de la muerte, pues tampoco le veo ya importancia a andarle teniendo miedo, que no nos vayan a atropellar, que no te vayas a pescar una salmonelosis comiendo tacos en la calle, que el sida ese que dicen en la tele, que si los terroristas te la provocan. ¿Se fija usted? ¿De donde viene la muerte? A ver, dígame usted; de los que estamos vivos, ¿Que no? Esas historias de la llorona y los chaneques me vienen vuelta y vuelta a la cabeza en estos últimos días y ya hasta risa me dan. No me arrepiento de lo que hice, se lo he de confesar, pero sí me duele el darme cuenta de lo que una es capaz de hacer. Aquí hay muchas que llegaron en la misma circunstancia, y a una le hacen creer que llegaste al meritito infierno, pero ¿cuál infierno, señor?, ¿cuál? Hasta ahorita no veo que este sitio sea pior que allá afuera. Hasta segura me siento. Ahorita si me dejan salir, verá como viene mi suegra con ganas de desplumarme. A esa si que le tengo miedo, ni qué decir de mis cuñados. Yo sé lo que es tener miedo señor, y por eso le digo que no le veo chiste andar escondiéndonos de los muertos. Llevarles zempazuchil y la ofrenda el día de muertos pues es re bonito. A mi papá le llevamos sus tlacoyos de habas y frijoles cada año, y ¿sabe?, nunca se los come. El año pasado nos descuidamos tantito y un perro se trepó a la mesa y se los tragó todos. Cuando mi hermana lo vio, el canijo perro se había tomado hasta el agua de horchata que de por si ya estaba mosqueada. ¿Pero cree usted que esas ofrendas son por que les tenemos miedo? No señor, es porque los veneramos. ¿Qué cree usted que me pueda hacer mi papá ahora que está muerto? Ya todo lo hizo cuando estaba vivo, nos crió y nos daba consejos, muy a su manera. Nos pegaba de chiquitas, pero era para educarnos, señor. Y aunque sabía porqué nos pegaba, no lo niego, me daba miedo. También mi marido me daba miedo, y por eso hice lo que hice. Ahí donde trabajaba yo, en la panadería, cada 14 de febrero hacíamos intercambio de regalos. Yo no soy mala señor, se lo juro, es el mundo el que nos va volviendo endemoniados. Le decía de los regalos, siempre me dieron cosas bonitas, un juego de toallas para el baño y un mantel que Claudia, una de mis compañeras, dice que tejió a mano. ¿Usted cree que si yo fuera mala se estaría tomando esas molestias? Ahí me decían las muchachas que yo era re buena gente. Perdón licenciado si se me salen las lagrimas. ¿No trai un clinex? Gracias señor, o licenciado, ¡ay ya no sé! ¿Cree que si fuera mala me daría este sentimiento? Todos me querían licenciado, todos menos Antonio, mi marido. Hasta siento que mi suegra me guardaba algo de respeto por andarle aguantando a su hijito todas sus jaladas. Ahora tengo mucho miedo licenciado, de mis cuñados, de la gente de la colonia que ahora me desconoce, de mijo Toñito, que ya se habrá enterado de lo que hice y vendrá de regreso de allá de Estados Unidos. Siento miedo de mi misma señor, por lo que hice, por las causas que me llevaron a cometerlo. Se lo juro por dios que no fui yo la que le sorrajó la olla express en la cabeza. Algo me salió desde adentro, así como le decía, un demonio, uno que traía adentro yo creo desde que nací, porque no creo en demonios señor, no creo en esas cosas que dicen, que viene el chamuco y se posesiona y esas cosas. A mí no me posesionó nada más que las ganas de terminar de una vez por todas con esto. No lo raciocinaba licenciado, ¿así se dice, raciocinar? Usted disculpe, pero ¿qué creé que tenga en la cabeza una mujer en el momento de estarle destrozando la choya a su marido con una olla express? Le tenía miedo a mi marido pues, porque se ponía borracho cada vez más seguido. Perdóneme si otra vez como que lloro, pero mi arrepiento de no haber escuchado a mija Andrea cuando me decía que Antonio la molestaba. Me decía que le hacia cosas y yo me ponía como energúmena, hasta la llegue a cachetear por decir esas calunias contra su padre. Luego no nos hablaba la niña, andaba todo el tiempo como de genio, señor, triste, y yo ni la tomaba en cuenta, no quise ver, ni sus moretones me convencieron. No quise licenciado. Una noche que fueron los amigos de Antonio a la casa, escuché cómo se burlaban de él, le decían que tenía bigotes de marrano y se lo chesquiaban, luego el compadre Ramón le decía que era re puto y re pendejo, que cómo se dejaba que yo lo mangoneara. Pero señor, yo no mangoneaba a mi marido, creo que era justo decirle que mínimo si se iba a ir de briago no se gastara lo de la comida, y se lo pedía de buena gana. Pero esos amigos borrachotes de él sí que lo mangoneaban fíjese, y venía y me agarraba a guamazos a mí. Cuando le dije que esperaba otro niño, uuuuuy señor, ¡pa’ que le dije!, me golpeó hasta que se le fueron todas las fuerzas. Fui a dar al hospital y la criaturita acabó molida en mi panza. Me la sacaron y el doctor me decía que tenía que denunciar a mi marido. Debí hacerle caso, pero no, porque tenía miedo, y además, ya ve, y con todo respeto para usté, pero las autoridades nunca hacen nada. Estaba cansada de todo señor. El día que lo maté llegué a la casa a la hora de la comida. Venía del mercado. Antonio estaba encima de mija Andrea, la tenia encuerada y llena de golpes por todas partes. Mija gritaba y gritaba. Señor, esto es muy doloroso, de verdad, tuvo que haberlos visto usté tirados ahí en el suelo de la cocina, mi marido violando a mijita Andrea, pegando gritos como de burro en celo. No lo pensé señor, no lo reflexioné ni tantito, agarré la olla express que había puesto antes de ir por el mandado, así caliente como estaba, con los frijoles y toda la cosa, y se la sorrajé una y otra vez en la cabeza, así, mire. Me salí de mi señor, creo que hasta baba echaba de coraje, y al volver en mi, ví la cara de Andreita llore y llore que me decía toda costernada "¡Ya lo matastes ma, ya, ya párale, íralo como lo dejastes!" Y si, eso no parecía una cabeza, lo dejé como perro atropellado. De pronto la olla me pesaba. Antes no pesaba nadita, porque me vinieron unas fuerzas todas juntas que no creo volver a sentir nunca señor. Me sentí cansada, solté la olla y abracé a mija. Ni siquiera habíamos pensado en lo que iba a suceder después, pero yo me sentía liberada ¿sabe? Aunque esa calma no me duró nadita, porque mija me miraba con unos ojos como que echaban chispas señor licenciado, como que me agradecía pero me desconocía. Me tenía miedo licenciado. En eso llegaron los polecías, nos preguntaron cosas y yo pues les dije lo que había pasado, que mija era inocente, que no le hicieran nada. Ahora que lo pienso, los gritos habrán hecho que algún vecino cogiera el teléfono y llamara a los cuicos. Por eso le digo, que ya no tiene chiste tenerle miedo a un muerto, y menos cuando sé que fui yo la que lo maté. Por eso hace una lo que hace señor, por que está viva. Ahora si me muero es de seguro por todos los que están vivos que ahora me querrán ver muerta: mi suegra, los cuñados, los vecinos. Porque me tienen miedo. Es a los vivos a los que les tengo miedo señor licenciado. Los muertos, incluso Antonio, están descansando cada quien con sus huesos y con sus gusanos. Una aquí se tiene que ir pudriendo como pueda.

jueves, 22 de febrero de 2007

Eventos afortunados en días desafortunados.

Cama suave, lluvia, un libro viejo que llega por correo, beber agua y decir "no" a un florero lleno de vino. Hablar con las amigas, escribir en trío, guardar (esconder, simular, menospreciar) la distancia.

Pensar como alcohólica convertida al celibato abstemio cristiano: sólo por hoy, sólo por hoy, sólo por hoy.
Esta noche, a las 6 pm "Las novias más bellas de Baja California" (como dice Ivonne Vengas) tendrán lectura en San Diego State University (SDSU) con los estudiantes de literatura del maestro Mario Martín. La aparición de las novias, como siempre, es todavía un misterio pero digamos que es posible que estén: Omar Pimienta, Pepe Vázquez, Mariana Martinez, Jenny Donovan, Rafa Saavedra, esta merita, et al. Muchas novias para un solo novio, en esta ocasión: Minerva Reynosa.

Lo mejor de todo será que al final todos griten: ¡beso, beso!


“Proserpina está enamorada. El amor en tiempos del norte: Monterrey loves Tijuana”.

Jueves 22 de febrero de 2007.
San Diego State University (SDSU)
GMSC 301
(Geology, Math and Computer Science Bldg.)
Hr: 6pm

miércoles, 21 de febrero de 2007

Question: Where were you the last time you came?

Respuesta: Lejos.
Como dicen cuando ya se va el circo: Ultimos días. Tres minutos y medio de virtualidad con esta mera que le escribe:


Interdisciplinario La Línea
Poemlines on Phonelines

(858) 454-3541 ext. 9

Museum of Contemporary Art, San Diego

El siguiente y último ciclo dará comienzo este viernes con la escritoria invitada: Jen Hofer.

lunes, 19 de febrero de 2007



Mi chante, by Omar Pimienta.

Starring:
Los fallecidos
Los heridos
Los sobrevivientes
Los policías
Los curiosos
Los periodistas

Co-starring:
José
Claudia
Jenny
Marcela
Don Marcos
Tere
Pato
Louie
Tambor
Bruno
Omar
Una (ésta mera)


Mire nomás todo lo que puede lograr una frase del Rafa Saavedra.

Aqui una de las siempre atinadas recomendaciones de Chaidez. Featuring at some point an akward José Trinidad Morales Gutiérrez (aka), Pepe Mogt (Fussible) autor de la canción. El video retoma imágenes de la película "Tijuana makes me Happy" dirigida por Dylan Verrechia.

sábado, 17 de febrero de 2007


En aquel tiempo era la hambruna; sobrevivía la semana con veinte dólares, casi nunca con diez. El fin de semana comía chocolates robados que me dejaban empalagada hasta el asco. Descubrí que la sed y el hambre dejaban de doler fumando y leyendo, iba a la sección en español de la biblioteca de Chula Vista como junkie, leía todo lo que no podía comer. El Jesse también me prestaba libros, con toda su espalda bloqueaba el librero, lo veia desde el tapete escoger uno, me decía "este es de un primo", se sentaba en el sofá donde un día perdió su pipa de subcomandante (me culpó de habérsela robado, pero el sofá demostró mi inocencia), y leía algunas páginas en voz alta. Todo muy cheessy, botellas de Santo Tomás Barbera, siempre de fondo Pink Floyd, Silvio o Real de Catorce. Asi aprendí a odiar el progresivo, la trova y el blues chilango, pero el Barbera no hay como odiarlo, ni modo que diga que no me gusta.

Y entonces el dinero se me iba en transporte, pero no en comida. El vino nunca lo pagué yo, por supuesto. Aunque sí, un día compré algo de fruta y una botella que se me rompió al caerse de la mesa. Ni por muerto ni por amor lloré nunca con tal congoja, la tristeza era tan grande que mi mamá por compasión me compró una botellota de Padre Kino, de esas que sirven de florero y que venden en cualquier Oxxo. Seguramente mi madre pensó que las últimas lágrimas eran de agradecimiento, pero en ese tiempo (y en cualquier otro) trapear con Barbera para después beber de un florero, era una tragedia.

En la prepa nunca me iba de pinta, todo era sacar cuentas: y la pinta salía más cara que un día de clases normal. Siempre me pareció muy pendejo empezar a pistear a las 8, y la coca o andar chupando piedritas de cristal, tenía mis razones, que no eran morales, eran económicas. Pero cuando algún maestro faltaba o teníamos horas libres, habia que irse a algun lado. Todo dependía de la cura de los compitas, unos se iban al jack in the box, otros a fumar cristal en los bungalows, otros a besarse en las banquitas de la alberca abandonada. Yo también tenía mi vicio: me sentaba a leer debajo del arbol que estaba (y sigue estando) afuera de la cafetería a riesgo de que me cayera encima una caca de pájaro. Se me iba el tiempo y a veces llegaba la Mariana con ganas de hablar cochinadas, el Victor, con "palabras para pocos oídos", el Fran con el manuscrito de su novela, el Cristian alegando algo. En realidad era difícil leer porque la gente siempre quería hablar.

Era interesante (y lo sigue siendo) hablar de cochinadas con la Marianita, pero lo era más leerlas mientras la gente de la prepa tomaba el cafecito o comía la hamburguesa reseca, yo muy tranquila y calladita sentada en una banca de cemento rasposa. Qué aburrida, seguro decían todos. Si supieran, decía para mi con sonrisa.

Así leí Elogio de la Madrastra, después Uno me insistió que leyera Los papeles de Don Rigoberto, pero no me pareció ni la mitad de buena, sería la edad, sería no tener público, sería que ya estaba más maleada en cuanto a literatura. Quien sabe qué fue, pero me hizo querer tener el libro de nuevo, aunque ahora me cueste. Sólo es cuestion de encontrarlo, pero no ha sido fácil porque en Tijuana nunca hay nada y en Rosarito ni hablar. Este pueblo es tan pueblo, que no llega ni a cine, menos a librería.


" Nos han dejado sin secretos, mi amor. Esa soy yo, esclavo y amor, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo. Lenta masturbación, yo. Chorro de almíbar, yo. Dédalo y sensación, yo. Ovario mágico, semen, sangre y rocío del amanecer: yo. Esa es mi cara para ti, a la hora de los sentidos. Esa soy yo cuando, por ti, me saco la piel de diario y de días feriados. Esa será mi alma, tal vez. Tuya de ti."
sick



































leave

viernes, 16 de febrero de 2007

Hoy en el Periódico Frontera.


16 de Febrero del 2007
Realizan noche literaria
‘Acepta’ Tijuana casarse con Monterrey
La regiomontana Minerva Reynosa vino en representación de su ciudada pedir la mano de Tijuana; escritores locales contestaron su propuesta
Por Patricia Blake

En una noche literaria, Monterrey pidió la mano de Tijuana, quien en los próximos días enviará a algunos de sus representantes para consumar la boda en la ciudad regia.
Tras el proceso de cortejo, en el que los poetas de Monterrey editaron un fanzine con sus textos y en el que los escritores de Tijuana realizaron con su respuesta una figura de origami, se realizó la petición de mano en la Sala de Usos Múltiples del Centro Cultural Tijuana.
La poeta regiomontana Minerva Reynosa, llegó a Tijuana en representación de su ciudad, en vísperas del Día del Amor y la Amistad, y fue quien leyó la petición de parte de aquel Rey que habita junto al Cerro de la Silla.
“Un rey para una reina. Un rey que regenere a la regenta reina de mis montes”, leyó la integrante del colectivo Proserpina, en la lectura titulada “El amor en los tiempos del Norte”.
Para celebrar el compromiso, se reunieron los escritores Omar Pimienta, Jenny Donovan, Rafa Saavedra, Pepe Vázquez, Abril Castro, Lorena Mancilla y Mariana Martínez, quienes dieron respuesta en nombre de Tijuana.
“Nadie la llevó a Plaza Río, tampoco tenía marido. Fue la noche de Santiago (en las narices de San Diego) cuando en el monte el rey un miércoles a la mozuela le quitó el frío”, mencionó Amaranta Caballero en su texto.
Así se hizo evidente el triángulo amoroso, la relación que Tijuana continuaba teniendo con (San) Diego; una relación que Lorena Mancilla calificó en su texto como “violenta”.
Por su parte, Abril Castro leyó un correo electrónico en el que Tijuana le pidió al “Rey” que lo pensara bien, que tal vez le convenía más andar con Sonora.
A pesar de todo, el compromiso se realizó y todas las predicciones de vida de amor juntos que Omar Pimienta escribió en su texto, se verán consumadas próximamente.

La “boda” será en Monterrey
Del 15 al 17 de marzo, se celebrará la boda simbólica entre Monterrey y Tijuana, con presentaciones de libro, retas de poesía, rally narrativo, poesía visual y poesía sonora.
Dentro de la fiesta “La primavera de los poetas”, organizada por la Alianza Francesa de esa ciudad, se reunirán escritores de ambas ciudades en actividades que le dan continuidad a este festival que tiene 10 años de existencia.
“En Francia se realiza con acciones culturales en las que irrumpen en los espacios a través del lenguaje poético. Esta es la cuarta vez que se hace con escritores en Monterrey”, explicó Minerva Reynosa.
Debido a que este año el tema de “La primavera de los poetas” es el amor, se pensó en una actividad que representara el contrato social que se realiza a partir de ese sentimiento, en donde se unieran otras ciudades.
“Un matrimonio es un contrato social, fraternal y espiritual. A través de ese intercambio que se iba a dar, se pensó en Tijuana, con el interés de que aunque exista la idea de que el Norte es una zona problemática, una zona explotada, de paso y violenta, el amor es algo que une”, agregó.
De esta forma, después del cortejo y la petición de mano, ya está hecha la invitación para continuar celebrando esta unión en el festival que se realizará en Monterrey y al que acudirán escritores de Tijuana.

http://www.frontera.info/edicionimpresa/suscripciones3/EdImpresaNotas.asp?seccion=22&fecha=16/02/2007&numpagina=1&semanal=N

miércoles, 14 de febrero de 2007

Ponerle el velo a la novia







Monterrey pide la mano de Tijuana


Jenny Donovan y Pepe Vázquez.


Mariana Martínez


Rafa Saavedra y Paty Blake


Lore


La misma


Abril Castro y una Línea.


Rafa, Jenny, Omar


Jenny


Omar Pimienta


Rafa



(Todas las fotos son de Louie Navarro)

martes, 13 de febrero de 2007


Texto leído hoy en la petición de mano de Monterrey para Tijuana. Esta es una de las 9 respuestas.

Oígame bien: no lo conozco.

No le parezca extraño que le hable de usted, entérese que a pesar de mi mala fama soy una ciudad educada, aprendí desde muy chica a tratar a los desconocidos con distancia, cortesía y desconfianza.

Le repito: no lo conozco, pero me han dicho que me caso con usted ¿No le parece extraño? ¿No le causa sorpresa? Quisiera pensar que es obra del azar o del destino pero sospecho que esta unión tiene otras causas, hay premeditación y no es de mi parte.

El enamoramiento es un estado de violencia que a veces acaba con boda y a veces con asesinato. Se priva de la libertad o de la vida según el grado de pasión y deseo, pero a mi me dicen su nombre y me da lo mismo. Nada; ni un ruborcillo, ni una mariposita de alitas fracturadas en la barriga ¿Cómo va a ser amor? Es otra cosa, y no juzgo, pero yo quería ilusión, romance, inocencia, pudor, como casarse con el novio por cartas.

No sé a usted, pero a mí esto me suena a negocio. Usted compra, yo le vendo. Y no nos vamos a poner moralistas, no es que sea yo extraña del intercambio, pero estoy acostumbrada a transacciones cortas, cobro por hora y media hora según la pobreza o la precocidad del cliente. Medidas y tarifas fijas, y cuidado con los regateos porque también se los incluyo en el precio. El matrimonio es otro tipo de adquisición, una compra a largo plazo. Nunca antes me lo habían propuesto, por ello ahora todo lo que tengo es dudas: ¿Usted sabe cuánto vale lo eterno? ¿A cómo andará el precio del para siempre? ¿Y lo infinito… se venderá por kilo o en lata de aerosol? Supongo que debe guardarse en cilindro o algo igualmente represor, no debemos olvidar que lo interminable tiende a escaparse.

Sólo le recomiendo que entienda bien esto: barata no le voy a salir, al contrario, soy muy cara. Y usted con esa fama de tacaño irremediable. Vamos a acabar mal, le digo: estamos malditos.

A quién viene usted a pedirle mi mano si soy huérfana. En cualquier caso con quien hay que arreglarse es con Diego, el maneja mi carrera, dice que es mi manager, mi promotor (porque no le gusta que le digan padrote). Nuestra relación siempre ha sido difícil; me quiere dominar, me pone límites, me hiere, me maltrata, le doy todo lo que gano y me regresa lo que quiere. Pero siempre hemos estado juntos, aunque Diego prefiere olvidarse que yo existo (debajo de él, al lado de él, arriba de él, según la perspectiva desde donde usted nos vea).

Hablemos claro. ¿Qué ofrece? No se le olvide que tengo hijos y amante ¿Qué me puede dar que yo no tenga? ¿Ya pensó en cómo le va a hacer con la distancia? él me tiene cerquita y usted no. Él me conoce y usted no. No soy optimista, tengo demasiada muerte dentro de mí como para ilusionarme pero nada se pierde. Cortéjeme, enamóreme, sedúzcame, no llegue así nomás a querer pagar igual que todos.

domingo, 11 de febrero de 2007

A Little Bird (apodo de uno que es su fan secreto).

Vociferar: Dónde está la cerveza, aquí está el dinero, a ver súbete al carro, revisa que todas estén con el cinturón puesto, que nadie tenga la baba escurriéndole o la blusa manchada, que todas luzcan como si fueran mujeres decentes, qué va a decir el migra. ¿Listas? Ay, este pendejo, mira nomás, a ver dale idiota, sí corazón, al cabo tengo todo el día. Pinche gente, salen muertos de miedo de su casa, no los vayan a matar, ve nomás, pero con esas pachorras ganas no faltan ¿Cuántas veces ha metido reversa? Si le vas a dar, dale compa, sin miedo, chingado. Y dicen que las mujeres son malas pa manejar ¿Cuánto llevamos aqui? Y todavía me da las gracias el animal, falta que me sonría. De nada, pendejo. Ora sí ¿Listas?

Ella me escuchaba desde el asiento de atrás, yo a ratos miraba a través del espejo la cara seria viendo por la ventana, ni un comentario, ni la respiracion, ni el sobresalto al cambiar de línea con violencia, ni la sonrisa cuando lograbamos entrar en una fila un poco más rápida, nada. Blusita de limones, callada. Seguramente convencida de que la ruta sería de cualquier modo lenta, carita de sabia, pero de seguro ni la Ley de Murphy conocía.

Una larga discusión con la madre de Mayra, oirla decir que soy un mal ejemplo para mi hija (me defendí como pude, pero todavía no sé si tenía razón). Era sólo el raite para dejarla en los camiones de la greyhound o en los raiteros que la llevarían hasta South Central, donde la esperaba su novio salvadoreño que no cree en los efectos especiales ni en los stunts y que está seguro de que los actores de Hollywood tienen poderes sobrenaturales. Sólo el bordo, manejar, cruzar, hablar, no fumar por la salud de mi hija y porque le temo más a los sermones de ella que a los de mi propia madre (la lógica de Anaís es tajante, desarma con el primer argumento, es imposible hacerla tonta o jugar a que es una niña y no entiende nada).

Y la Paloma sentadita sin sudar ni un poquito, a pesar del calor del mediodia y de mi carro sin aire acondicionado. No celebró ni se quejó, ni dijo nunca nada. Hasta que ya del lado gringo hubo que detenerse en un Subway para alimentar a mi hija le oí la voz pidiendo un sandwich de teriyaki o algo igualmente exótico, la ninis el italiano, como siempre, ambas morían de hambre. Yo y la fastfood nomás no (sólo papas de macdonals y mcflurrys en caso de cruda), ahora no recuerdo si comí, seguro las sobras de Ninis, o nada.

Después de que nos deshicímos de la madre de Mayra nos fuimos al Museo de Arte de San Diego, último día de mi diplomado, la última clase era una visita guiada a la muestra de Andy Warhol. El profiling aplicado desde la puerta, no habíamos cruzado el umbral cuando una mujer nos dijo que el resto de los estudiantes ya estaban en una de las salas. La Palomita vio los Maos y las sopas Campbell's con profundo desinterés, nos escapamos casi de inmediato para caminar por el greenhouse y ver truchas panzonas nadando en el estanque. Una japonesa quiso tomarse foto con Ninis, le dí mi camara para que nos tomara una a las tres. Quería llevarla por pasta o a comer algo menos genérico que subway, pero ya no tenía apetito, me acompañó mientras yo comía un sandwich feo al lado de la fuente que no recuerdo si funcionaba ese día. Tampoco estoy segura si dejé a Ninis meterse a caminar en el agua, seguro que sí, en verano siempre la dejo (no le puede pasar nada malo, el agua invariablemente huele a cloro).

Fue un día largo que acabó tarde en downtown, por la noche de vuelta a Tijuana, Ninis dormida, Paloma poquito a poquito fue contándome cosas, hablando, riéndose, hasta que el día de la ultima fiesta, seis semanas después de aquel primer día, con Wonderwall de fondo musical gritaba: ¡Abrázenme, voy a llorar! y la abrazábamos, fuerte. Y la Paloma lloraba, cantaba, reia, pero no como canción de Lola Beltrán.

sábado, 10 de febrero de 2007

Daniela siguió mi embarazo con detalle. Ella no tuvo hijos, y aunque decía que no le importaba, traducía lo maternal de otros modos.

Desde que la conoció fue generosa con Ninis, como las hadas de los cuentos al nacer le auguró buena fortuna, le celebró la belleza, vaticinó viajes, trabajo y fama, le hizo dibujos y pinturas, nunca olvidaba su cumpleaños, aparecía pocos dias después con regalos que Ninis conserva todavía.

Murió Daniela, como ya le dije antes, y dejó regalo póstumo para Ninis: bufanda amarilla, burbujas de baño, muñeca de trapo.

Ayer supe que Daniela y Ninis comparten cumpleaños, Daniela nunca me lo dijo.
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Esto es una historia subterránea.

















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La preocupación por los asesinatos de mujeres en Chihuahua es sin duda un tema intrigante.

En la difusion que dentro de los medios se ha dado sobre esta cuestión intervienen indiscutiblemente el morbo y el amarillismo. Es una desgracia puesto que como lo señalas, las mujeres asesinadas son explotadas en todo sentido, hasta después de muertas, convertidas en nota roja, vejadas públicamente al ser exhibidas sus heridas y dolores más intimos, para luego venderlos como mercancia en noticieros y diarios. Es una paradoja, porque el mantener protegida su intimidad, aún después de muertas, sería equivalente a desconocerlas, sin embargo la exhibición con detalle gore, lo que hace es atraer el morbo masivo y a la vez las convierte en objeto de moda.

De las dos fuentes que citas sólo conozco Huesos en el Desierto, el libro de Sergio Gonzáles Rodriguez aborda el tema con seriedad y valentía, olvidaste mencionar que el mismo Sergio fue secuestrado, golpeado, amenazado y casi dado por muerto mientras trabajaba en el libro, la intención era una sola: silenciarlo.

Pues bien, me pareció muy interesante el texto, sin embargo es insoportable, chafa y de mal gusto la propaganda que enuncias hacia al final. Es necesario tocar el tema con respeto e independencia de la filiación política del autor. Metes un comercial que no viene al caso y caes en lo mismo que los otros: utilizas la tragedia de estas mujeres para vender algo, en este caso propaganda política. El título es tambien desafortunado y a ratos el tono, el haber leído el Manifiesto del partido Comunista, El Capital o ambos no quiere decir que lo vamos a rezar como padrenuestroen cada uno de nuestros textos, pues se cae en una visión dogmática, cuando debería ser crítica.

Saludos, Oscar. Seguramente no me recuerdes, cuando te conocí presentabas una revista en el Jai Alai, fui a la presentación a pesar de que Tijuana está relativamente lejos del lugar donde vivo y yo en ese tiempo tenía unos ocho meses de embarazo. Siempre me han parecido interesantes tus proyectos y aunque algunas veces prefiero no perder mi tiempo leyendo los insultos que se profieren los lectores de esta lista, en muchas ocasiones he encontrado lecturas interesantes, como la que ahora comento.

Lorena Mancilla.

(si a usted le interesa recibir la lectura que motivó este mensaje, por favor escriba, ya sabe a donde)

jueves, 8 de febrero de 2007



La fotografía es un atentado contra la muerte. Louie Navarro se aferra con sus imágenes a un final digno, nos hace pensar que no todo está perdido, nos convierte en espectadores de sus duelos contra el tiempo y lo perecedero. Louie levanta la cámara cuando está tirado en el piso, herido de gravedad, consciente del poco tiempo que le resta, que nos resta. Dispara, obturador que se abre para dejar registro de que se luchó hasta el final. Se podría pensar que estos últimos disparos nunca dan en el blanco, que son simplemente un testimonio de dignidad, sin embargo en nuestro imaginario de duelos son estas última balas disparadas desde el suelo las que nos regalan un final feliz.


--Omar Pimienta.


Señoras y señores:

Felipe Lee.

Hasta antes de Hank, todos los políticos habían ocultado, tras mentiras cada vez más gastadas, la ciudad de Tijuana, la cual se acerca peligrosamente al “grado cero de la política”. Una tercera parte de la población mete un papelito en una caja de cartón: sublime. Este grado cero, la democracia meramente latente, en piloto automático, es en sí mismo un fenómeno político a la vez chistoso y revelador.

Después de Hank, la política tendrá que buscar nuevas formas de cautivar a las masas, puesto que ya el engaño fue expuesto como engaño. La política era un juego que consistía en que se nombrara todo, excepto la política misma. Hank transgredió el tabú del nombre de Dios. Dijo lo indecible y destruyó lo decible. Una ciudad clase mediera, que funciona por sí misma, en la que el gobierno se limita a tapar baches, todo esto, más la puntada de un multimillonario sin formación ni instintos políticos, se combinaron para producir el acontecimiento. Cuando Hank decía y repetía que no le iba a temblar la mano, que en Tijuana se viviría bien y seguro, no sólo decía eso, sino que invitaba a todos a que vieran su falsedad, a que se rieran del lenguaje político. Hizo una parodia involuntaria de sí mismo y de los votantes.



Después de Hank, podemos ser Calígula: una cebra de la “Revu” no está mal como próximo candidato. Algo parecido a lo que ocurre en la industria farmacéutica. Las medicinas que venden tienen asquerosos efectos secundarios (incluso la muerte, que es considerada un efecto secundario)

miércoles, 7 de febrero de 2007



De por sí que nadie los aguanta, y ahora creo que hasta película les van a hacer. No haga usted caso de todas las flores que Kinsee les echó, cualquiera se apantalla a la primera, pero en realidad son una bola de nenas que se creen divas, excepto mi hermana, ella sí es bien machita.

Louie, the pretty compact dimple.
Omar, the thinker.
Marisol, the token female.
Patto, el hombre más guapo.
José, the wise guy.
Meño, the virtual member.
Felipe, the one with cute underwear.
Victor, el del lunarcito coqueto.

Rockstars con groupies, de ahora en adelante serán conocidos como los Bleatles de la fotografía. Vea usted la hisoria de portada en

Clicka en San Diego City Beat

martes, 6 de febrero de 2007

1. Dar un volantazo antes del choque imaginario.
2. Desinfectar las fresas por si los cisticercos imaginarios.
3. Ahorrar antes de la quiebra imaginaria.
4. Llorar la muerte imaginaria.
5. Prevenir la catástrofe imaginaria.


Fear is effective, dirian las Líneas. Indeed, fear is effective.

What are you afraid of?
He could follow her footprints along the sand for quite a distance, but they disappeared in the wooded section that led to the cottages, and so he lost her.




The woman on the dunes, Anaïs Nin.

lunes, 5 de febrero de 2007

--Intente usted tener un buen día--me dijo.

Era imposible, todo había empezado mal.

Nunca deserto (algunas personas lo llaman perseverancia, yo lo llamo necedad, testarudez, aferramiento), siempre fui así, gracias a ello desperdicé mucho tiempo de mi vida dedicada a proyectos inútiles que no voy a mencionar ahora porque a estas alturas, más que nunca, es necesario mantener la dignidad. Pero sí, en realidad tiendo a hacer pendejadas con mi vida, y como soy autocrítica al extremo, maximizo mis pendejadas, no me importa llegar al autoflagelo. Usted me puede ver muy normal, machita y sonriente pero una parte de mi no se cansa de decir: ah, como eres buey.

Quisiera pensar que eso nos pasa a todos, pero ya lo sé que no.

Todo lo bueno llega solo, es algo así como un destino al que prefiero llamar azar. Si usted me da a escoger entre los verbos atentar e intentar, elijo el primero. Me hubiera gustado que su frase fuera así: Atente usted tener un buen día. Ahora que lo pienso, no recuerdo si fue distinto. Quizá la frase fue: you try to have a nice day, no lo sé, no recuerdo. El good y el nice casi me dan igual, ni siquiera me molestó la frase estándar, protegida por una patente de seguro. La intención de joder quedó implicita en el mismo verbo que me disgustó: intente, haga su luchita, trate, pídale a dios, ruegue.

El día tomó su propio ritmo, ninguno de los planes se cumplió, pero las deformaciones fueron buenas: vino de Napa, aceitunas del Valle de Guadalupe y agua de jamaica de la Katy con clientes. Espresso con espuma en la playa, sol, viento y espaldas morenas jugando fut. Homemade meatloaf, champaña, vino, pastel y nieve en casa de Chris. Alzar copas, decir brindis: to friends, dijo Chris. To Lore's cleavage, dijo Ash. To Aldo's new nipple ring, dije yo.

La despedida es un buen momento porque se empieza a extrañar. Luego quedan espacios de silencio en los que uno piensa quién sabe qué. Es cuando la maldición revive: You try to have a good day.

Mi respuesta: It was a good day, and I didn't even try.

jueves, 1 de febrero de 2007

--puse la maleta en la escalera esa que se sube sola, y me subí, pero ya ves que al final se desbarata y yo no me acordé, entonces cuando el escalón se hizo planito mi maleta se atoró y pues chocamos, yo caí arriba de ella.

(la voz de mi mamá explicando un accidente de escalera eléctrica en el aeropuerto)
puse la maleta en la escalera esa que se sube sola, y me subí,o pero ya ves que al final se desbarata y yo no me acordé, entonces mi maleta se atoro cuando se acabo y pues chocamos, yo caí arriba de ella.

(la voz de mi mamá explicando un accidente de escalera eléctrica en el aeropuerto)