domingo, 27 de febrero de 2011

I've lived immersed in excuses. I know how it is.

Now I can't help but judge when I hear/read someone else's excuses. It's so easy to live a partial automatic life.

And then people ask why depression is on the rise, why certain people need pills, pot, a gun, a meth pipe, porn, control, buckets of fried chicken, new cars, expensive purses, luxuries, immediate pleasures, unnecessary stuff... they are bored to death, that's why.

sábado, 26 de febrero de 2011

viernes, 25 de febrero de 2011

jueves, 24 de febrero de 2011

El Cuartito Azul es un restaurante argentino delicioso que está perdido en quién sabe qué lugar de Ciudad Juárez. Ayer comimos ahí. Había Maradonas en las paredes, botellas de vino, canelones de espinaca con pesto, varias mesas llenas, todo muy normal. Lo único extraño era que todo el frente del restaurante tenía rejas, incluso la puerta, y la mesera echaba el candado cada que pasaba alguien. La reja solo se abría o cerraba a momentos.
Nunca había comido encerrada en una jaula, pero qué le vamos a hacer? esto es Juárez.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Los alumnos se comunican hasta acá. Uno de los ejercicios que dejé para mi ausencia era escribir siete haikus.

Aquí uno de Monse, una alumna que me platicó un poco de lo que hicieron la clase de hoy.

Escuchando las
balaceras. Es una
noche tranquila.

San Diego Reader | Rehab: A Public Nightmare in Tijuana

Lo último que escribí para el Reader. Busque usted la revista esta semana en todos lados en San Diego.


San Diego Reader | Rehab: A Public Nightmare in Tijuana
Día cero.
El consejo:

no hables con nadie, ten cuidado; hay secuestros, asaltos, todos los días se cierran las calles porque acaban de tirar a un muerto, no salgas para nada de noche, vas a ver que todas las calles se van a quedar vacías al anochecer.

Primera noche de insomnio. Baño a las 3:25 am

Día uno.
Caminar como res al matadero de madrugada. No llevo el número perforado en la oreja, lo llevo en un post-it. Sala de espera mixta, calefacción exagerada, paseo en fila a sala de espera detrás de clínica. Cortinas de plástico de carnicería: guardias de boina y relucientes botas negras. Las siguientes veinte personas harán una fila aquí, tengan su pasaporte y su hoja de cita en la mano. Escucho mi nombre. En una ventanilla revisan mis datos. Dibujo una firma invisible con pluma electrónica sobre papel imaginario. Le voy a tomar una foto, acerque su cara aquí. sonrisa diluída por la desmañanada y el insomnio.

Segunda sala de espera mixta: risas nerviosas, pocos hablan. Los hombres son pasados rápidamente y  siempre son menos. Las mujeres esperamos en bola dócilmente. Uno que otro chiste: comentarios amables para vencer los nervios y el sueño. Todas las mujeres, pasen por aquí: recójanse el cabello, quítense la blusa, el brassiere, la joyería, todos los objetos de metal que lleven puestos. (ajá, y los bráckets, cómo le los quito, me van a dar unas pinzas o qué?) Vestidores individuales, canasta de plástico lila, bata azul de papel. Sala de rayos equis; aquellas mujeres que estén embarazadas tienen que firmar un papel donde autorizan este examen, el consulado lo requiere. Les pondremos protección para su bebé. Radiografía de espalda: cuarto oscuro. pega el pecho aquí, extiende los hombros, toma aire, sosténlo, no lo sueltes. ring momentáneo, se abre la puerta. puedes vestirte. la que sigue... Lorena, espera, tenemos que hacerte otro examen: my luck, sólamente a una señora de cerca de setenta años y a mí nos hacen el segundo examen. De nuevo al cuarto negro: me hacen extender los brazos en cruz, los hombros atrás, el cuello echado a un lado, la espalda pegada a la placa que un momento antes abrazé. Cierro los ojos. ring más largo, movimiento robótico de la máquina que me niego a mirar.Pueden vestirse, lleven su bata en la mano.

Primer grupo:  nuevamente instrucciones colectivas, examen de sangre colectivo, todo es colectivo, los enfermeros llevan uniformes rojos: le doy un cumplido a la que se lleva mi sangre: tienes la mano ligerita, no me dolió nada.

Nueva sala de espera: mi nombre es llamado de inmediato. Otro examen colectivo, nuevas instrucciones colectivas: les voy a tomar la presión y temperatura. me van a decir la fecha de su última menstruación y la fecha de nacimiento de su último hijo. después les voy a hacer un examen de la vista. La viejita de pulmones descompuestos no recuerda el cumpleaños de su hija más pequeña. Una muchacha güerita tiene una duda triste: tuvo un bebé en noviembre que murió en diciembre, no sabe cómo responder a esa pregunta, la enfermera duda:  el bebé está en tu paquete migratorio?

En el examen de la vista quedo al descubierto frente a la comunidad de mujeres que son examinadas conmigo: soy una cíclope.

Primer examen individual a puerta cerrada: desnúdese por completo cuelgue su ropa aquí, su bolsa, sus zapatos, sus calcetines, póngase la bata de papel con la abertura hacia atrás, en un momento vuelvo. Al volver empiezan las preguntas: ha sido arrestada en México o Estados Unidos? la han deportado? usa drogas? tiene alguna enfermedad crónica o venérea? tiene tatuajes, aretes?  (pienso: pues búscale, si no para qué me sacaste sangre, para qué me encueraste?) Invariablemente mi respuesta es: No.

La enfermera sale y me visto, vuelve con jeringas. Te voy a vacunar, descúbrete los hombros. Llevo un suéter de escote en V, solo abro el escote y quedan al descubierto los dos hombros, va una inyección en cada uno. Después me dice: ahora préstame tus pompis. En verdad quiero soltar una carcajada al escucharla pero mantengo la compostura. Las enfermeras, los médicos y los sepultureros comparten un extraño sentido del humor.

La última vacuna, la más dolorosa es en el bolsillo: profundamente inconveniente pagar en pesos, nunca olvide usted que en la frontera el tipo de cambio siempre será usado en su contra.

(el día dos fue ayer, pero luego le cuento)

domingo, 20 de febrero de 2011

Viento. Avioncillo minusculo medio lleno de paisanos. Todos venimos a lo mismo. Uneventful flight, minus the landing (aterrizar nunca es facil, no lo olvide).

Lo bueno de tener amigos escritores son las redes de amistad y apoyo solidario que se van creando. Quien pasa por ti al aeropuerto sin conocerte, sin haber sabido de ti antes en su vida? solo un escritor (por lo general un poeta).

Sillas naranja, paisanos jugando baraja en el lobby. Pared de pajaros bobos. Habitacion minimalista y minima. Pochitos de tatuajes bajan por hielo con la esposita nalgona de pijamas rosa y pantuflas.

El consejo:

Encierrate en las noches, no salgas para nada.

Lo mejor de Juarez siempre sera Juan Gabriel,

viernes, 18 de febrero de 2011

resfriada, llueve de a madres. más flores de editores desconocidos. creatividad vs mode ultra-responsable.

gana capricornio.

en menos de dos días vuelo a una ciudad con peor fama que esta, hard to believe there's such thing, isn't it?

Después de la edición final el editor se quedó con 1722 palabras.
El mode ultra-responsable se apaga poco a poco.

La luz gris de mi colonia subdesarrollada.

Los pies helados.

Qué bonito es a veces perder el tiempo.

jueves, 17 de febrero de 2011

después de muchos años volvieron aquellos dolores de panza que había olvidado.

creo que los llamaba "nudos".

miércoles, 16 de febrero de 2011

Dile:


wey, tienes PHD y tus emails parecen narcomantas...




(la frase del JP que me hizo revolcarme de la risa hoy)

martes, 15 de febrero de 2011

(La tecnocracia no sólo es un asco, es una pesadilla)
El día de las flores por email:




1.
Ayer cené platano asado con queso chiapaneco y crema agria, uno para mi solita, y me acordé de los viernes de taller que se convertían en cena-platica-pisteada.

Deberías de considerar armar un libro de tus deliciosas recetas, en las que las medidas sean un puño de esto, una pizca de aquello, cinco rebanadas de la fruta que se encuentre perdida en el frutero, etc. Como si no tuvieras nada que hacer ¿no?



2.
I can't thank you enough for continuing to write about Tijuana for us.

Your stories strike the right tone, tell us enough detail, and are an excellent apercu for us on the other side.





Lo siento, tenía que presumirme.

lunes, 14 de febrero de 2011

Después de la edición del JP, las 1500 se convertieron en más de 1800 palabras.

(dolor de brazo, la enfermera fue una bruta)

domingo, 13 de febrero de 2011

Me pidieron un texto de 1500 palabras. Cuando es así por lo general me paso; se van 1700, 2000. Pero en estos momentos tan agobiantes, quise ajustarme a la medida mínima.

El texto ya estaba armado, ya nomás era cosa de jugarle tantito y hace unos minutos lo terminé en 1497 palabras. Pensé: me faltan tres, así lo mando, ya qué.

Luego me di cuenta que había olvidado firmarlo:

By Lorena Mancilla.

Hit word count  again: gran sonrisa.

sábado, 12 de febrero de 2011

Pies fríos. Desayuno de baby shower entre brownies, galletas, chilaquiles y señoras que dan consejos maternales en el restaurante de chimenea donde anoche un par de amigos del pasado cenaban conmigo.

(qué rara es esa recuperación, lo extraño del acartonamiento, saber que lo único que nos queda en común es el pasado y los muertos. reminder: jamas olvidar que entre gitanos no nos leemos las manos)

Cuando nació a mi hija nadie tenía hijos, ahora que ya tiene 10, todo mundo está pariendo.

(Ninis ya está fijando tarifas de baby sitter)

Un boleto de avión extra, compañía en Juárez. Mi madre se niega a que vaya sola. Por primera vez en muchos años me siento pequeña de nuevo, antes de colgar el teléfono me dice: "mi niña chiquita, te amo".

(dolores inexplicables, preocupaciones inexplicables, señales inexplicables. la memoria)

Me faltan menos de 300 palabras.

(a veces 25 palabras son suficientes para un estremecimiento momentáneo, a veces no)
Un día me dijo: Soy muy inteligente. Tu filosofía barata no me sirve de nada.


El comentario me dio risa; alguien verdaderamente inteligente no tiene por qué pregonarlo, los demás lo notan, lo saben, lo reconocen (y no me salvo, yo misma me autocalificado así; prueba de que no soy tan lista como creo).

Hay momentos inolvidables, sin duda.
volverá el tiempo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Una hora al telefono con mi abogada; mejor que cualquier terapia psicológica.

Si todo sale bien, le llevaré chocolates o flores.
I think i have a ticket (at least a reservation).

One way.

Never in my life had I bought a one way ticket anywhere.

I don't like uncertainty, but what the hell.

lunes, 7 de febrero de 2011

El fabuloso JP usó de pretexto Siempre en mi mente de Juanga pa poner un regalo que igualmente aquí se ofrece.

http://www.clubfonograma.com/2011/01/fonogramaticos-volumen-11-juventud.html

bájele y sonría.
Ninis se ha puesto muy creativa con el español,  aquí sus últimas creaciones:

encremado.
  • incinerado

huevífero.
  • ovíparo

catastróferas.
  • catástrofes

domingo, 6 de febrero de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Oficina grande y helada.

Un stencil regalado por un alumno (angel que sostiene un letrero) dice:

"Cuando el amor muere".

Una cortina roja cubriendo una puerta que se equivocó de pared.

Los rastrillos que nadie entiende y no hace falta.

Computadora cahuama en peligro de extinción (por fortuna).

Estrés en bolas en lo alto de la espalda.

A veces es necesario decir las cosas de manera clara

(...)

¿Nunca le ha pasado que justo antes de encontrarse en uno de los checkpoints comunes de su vida se le salen las lágrimas?

Está usted haciendo la fila para cruzar la frontera, llega con el migra y entrega su pasaporte a moco tendido.

Va en la fila del mercado, el cajero pesa los duraznos, los artículos avanzan y se detienen temblando en la bandita negra,  el empacador guarda la carne y el cereal mientras trata sin éxito de evitar ponerle atención a sus lágrimas que caen con patetismo en el recibo de pago.

Pisa el acelerador, se oye la musiquita, usted intenta cantar, luego pisa el freno, avanza léntamente, usted se quiebra pero se contiene; no va a llegar a la caseta de la carretera de cuota llorando. Al llegar sonríe, da las buenas noches a quien le cobra la cuota, se despide y da las gracias sabiendo que no hay cosa más triste que la sonrisa de alguien que trata de contener las lágrimas.

O usted camina y la ciudad, los pisos mugrosos, el olor de orina asoleada en la esquina, el viento helado de la mañana. Se detiene un taxi, el hombre está a punto de preguntarle a dónde va y al verle llorar prefiere alejarse inmediatamente de usted y sus tragedias.

Sin embargo usted tiene un handicap:  no puede llorar en las bodas, los funerales le dan risa, los recitales de sus hijos le parecen una payasada, la poesía le da comezones inconfesables, las películas tristes le parecen una mala combinación de música de piano y violines, sets azules, pésima iluminación y actuaciones de chantaje barato.

Usted sabe que tiene algo descompuesto, es lo que hace que cada vez que está por cobrar un cheque, por  dejar una propina, por recibir un café en el drive-thru, por abrirle la puerta al hombre del gas, por probarse un perfume en la tienda, por entregar su boleto en un concierto, usted llore sin consuelo, sin razón, sin tristeza. 
Weird dreams.


Too bad I can't remember them.

viernes, 4 de febrero de 2011

jueves, 3 de febrero de 2011

Ojos hinchados, peinados de almohada, ojeras, café, múltiples desvelos.

--No dormimos por culpa de tu antología, Lore.
--Yo no dormí porque de seguro ustedes tenían un complot telepático en mi contra.

Unos cuantos me dicen que mis tareas apestan, pero otros están orgullosos de su producto, otros me dicen que acaban de descubrir que les gusta la poesía, les hago preguntas y ya tienen todas las respuestas. Les gusta Ginsberg, les enfada Sor Juana (pero les gustan los rumores de su lesbianismo).

Les digo:

--Es que ustedes no se dieron cuenta pero eso que hicieron, es un libro. Dolió, pero se siente bien ¿no?

Las miradas que recibo a cambio del últmo comentario son de sorpresa-coraje-desvelo-alegría-aburrimiento.

Al final hay subasta de poetas:

--¿Alguien quiere una tuberculosa? ¿Un sifílico? ¿Un alcoholico? Emily a la una, a las dos y a las tres.

Los poetas que se disputan dos personas se juegan en un volado. Los que se disputan más de dos, se deciden en dis-pa-re-jo.
sleepless

miércoles, 2 de febrero de 2011

Sonrisas en la prepa. Es divertido ver a los alumnos pelearse por Emily Bronte o por Baudelaire.

Bukowski, Benedetti, Blanca Varela, el Róber Castillo  y Omar Pimienta serán rifados o definidos por un cara o cruz porque hay varios alumnos que no los sueltan.

--¿Yo quiero el negro, el cubano, cómo se llama?
--Nicolás Guillén, ese nadie lo quiere, es todo tuyo.

Otros se quejan:
--No dormí anoche por culpa de su antología, llegué a engargolarla y el viento voló todos los papeles, los de primero nos ayudaron a recogerlos, se esparcieron por toda la cancha.

Miss Montse nos observa desde Vancouver, a veces la recordamos, la mayor parte del tiempo extrañamos su desmadre.

Pero la uni frustra. Hoy no me creo tanto como otros días.

Y el pinche frío, el viento, las 80 millas en el velocímetro, la mente ida siempre. Hay un poco de tristeza en esta sensación de ser para otros y nunca para mí.

Masajes, se aceptan masajes de manos calientitas.

martes, 1 de febrero de 2011

El estuche de su viola vacío, lo abre, dentro hay un papel pautado, lee un poema al silencio escrito por ella misma, lo entona, marca el ritmo del texto, las pausas, los silencios. Al reverso de la hoja hay una partitura.
Al terminar de leer, señala que la partitura que está del otro lado del poema es la de su entonación al leerlo.

Méndiga chamaca sinvergüenza, ni modo de no ponerle un 10... y no tiene más de 16 años.
Una rosa construída con dólares.

Un tendedero de fotografías familiares, una polaroid al cuello, un poema a la fotografía.

El casco de motociclista, un poema a la moto robada.

Un taco de carne asada, un poema al taquero y al taco.

Una botella de agua, un poema al infinito.

Una ciudad de Legos negros, pajaros negros, hombres negros, un poema a Nueva York.

Un tostador eléctrico, el poema de un hombre que se cree androide y se siente atraído sexualmente a los tostadores de pan.

Un tendedero de ropa de papel: trusas, camisetas, calzones, pantaloncitos, cada prenda tiene escrito un pedacito de El y Ella de Omar Pimienta.

Un tenis converse rojo hecho a mano, un rollo dentro que contiene otro poema del Omar, de la suela sale el poema, se lee girando una varita.

Un rollo de papel sanitario, un poema al tubo de cartón que queda cuando el papel se acaba.

Un frasco de una medicina que se llama Lunatix, instrucciones de uso, dentro hay pequeñas píldoras de luna, es decir; de queso. El poema de la Luna de Sabines.

Un Corazón Coraza.

Un busto de yeso y vendas con un paisaje nocturno pintado, una máscara de yeso y tela. Un poema de Neruda.

Un robot con piernas de baterías, el poema Robot Boy de Tim Burton.

Dos o tres poemas de Bukowski, que ahora no recuerdo como fueron cosificados.

Espejos, relojes absurdos, colmenas, manzanas sangrientas, corazones de plastilina explotados, pistolas de unisel, un caligrama a Borges, una licuadora con rosas y Barbies.

La creatividad no tuvo límites este semestre, la tarea del poema objeto es todo un éxito.