viernes, 31 de julio de 2009

Hay días en que pienso que la migala ha desaparecido, que se ha extraviado o que ha muerto. Pero no hago nada para comprobarlo. Dejo siempre que el azar me vuelva a poner frente a ella, al salir del baño, o mientras me desvisto para echarme en la cama. A veces el silencio de la noche me trae el eco de sus pasos, que he aprendido a oír, aunque sé que son imperceptibles.

Un cachito de La Migala, de don J. J. Arreola.
Hoy me encontré el blog de un jesuita que estos días se despide de Tijuana:

miércoles, mayo 20, 2009
10 Cosas (tristes) que solo pueden suceder en Tijuana
1. Tener ex alumnos (de 19 a 21 años de edad) ya muertos (asesinados).

2. Conocer a una niña de 16 años que ya pasó por dos abortos.

3. Relacionarse normalmente con gente que ha pasado meses en casas de rehabilitación de drogas y alcohol.

4. Que un antiguo amigo, a la hora de ponerse al día después de varios meses de no verlo, te comenta que ya no ha desmantelado carros ultimamente.

5. Que tus alumnos hablen de la última depresión de sus papás, q ya lleva 6 meses, como algo corriente y normal.

6. Encontrar familias "católicas" que tienen entre sus devociones a la Santa Muerte.

7. Asistir a un partido de un torneo de futbol femenil y ver jugar a las "Sicarias".

8. Abrir el periódico y ver la actualización diaria del número de secuestros en el mes/año con su respectivo comparativo de año pasado.

9. Tener un vecino gringo que se dedica a vender sustancias prohibidas en EUA pero que están permitidas en México.

10. Que ya sea costumbre que la policia arreste narcotraficantes en medio de la famosísima carrera Baja 1000.
Publicado por Mario Tijuano.

jueves, 30 de julio de 2009

La última vez que la vi, Laura esperaba bebé, cinco meses. Al verla me vi embarazada de cinco meses sientiéndome completamente perdida caminando en las calles de San Diego con unos stretchy pants en beige pálido (nunca antes y nunca después me podrá ver nadie en algo parecido, por fortuna). Laura, con todo y sus cosas new age, incluyendo el sombrero de papel aluminio que le adjudiqué pero que ella nunca usó (al menos no por voluntad propia) siempre me ayudó a poner las cosas en perspectiva. Me decía: tienes que vaciar para poder llenar, tienes que dejar ir lo viejo para que llegue lo nuevo y luego, de la nada me invitaba a ir a pintar mandalas. Puede usted imaginarse que nunca hice nada de eso. No renací, no me fui a vivir a ninguna comuna, no probé kool-aid de ninguna tina.

Laura nunca supo lo importantes que eran para mí las pláticas con ella, quizá es toda su cura mandálica, de programación celular y sus brujerías inócuas, pero siempre me trajo paz, cuando bien sabe usted que la mayor parte de las veces ando en guerra.

Los dos últimos años han sido difíciles: la tabaquería cerró antes de irse a la quiebra como consecuencia de la violencia constante, seguidita, puntual. No se trató de la crisis económica gringa o local, peores cosas hemos visto, fue más bien cosa de miedo. ¿Quién quiere ir de vacaciones con el temor de que lo decapiten en el camino? (Aunque todo es posible, la cabeza se puede perder en cualquier momento, por cualquier cosa, incluso por alguien, en el lugar que sea) pero en realidad, nadie quiere vivir reconociendo ese riesgo y menos cuando sube el rating televisivo y se agotan los periódicos gracias a un panzón cachetoncito que tiene la receta del pozole neoazteca: sosa cáustica, un tambo y uno o dos cadáveres humanos. Ponga la primera sobre los terceros dentro del segundo y voilá, en veinticuatro horas tendrá usted sopa.

Como usted ya se habrá dado cuenta esto no se trata de Laura, sino de Miriam que me dice que el blog anda muy dark estos dias, piensa que es el síndrome de down rosaritense y en parte lo es, pero más bien creo que son los cambios. Demasiados en tan poco tiempo, el ver que son más las despedidas que las bienvenidas y el sentir que desde hace mucho tiempo hay algo que está fuera de su sitio, y que eso desadaptado soy yo.

También estos días me quedo mirando a las parejas viejas que salen a cenar y no hablan de nada: how's your soup? Good. how's your salad? Great, want some? Did you like the wine? yes, i did. Y se hace un largo silencio hasta que aparece el mesero en ese restaurante donde la preferencia laboral la tienen los de acento europeo, y sólo entonces hablan, los tres, sonríen, bromean: nine years ago i said i would stay in San Diego for two weeks, and here I am, serving you lamb chops.

Y mis amigos, trato de evitar los juicios ¿pero cómo le hago? La adolescencia tardía se ve ridicula frente a la adolescencia incipiente. Por eso adoro a mis alumnos, porque me ponen en mi lugar sin darse cuenta (nunca se te olvide que ya no tienes 17, Lore). El asunto de la edad me trae a la memoria a Sergio Springa: enamoradizo, cínico, celoso de todos, por todo y que un día me pidió que fuera su madre postiza (la original murió en 1996, cuando él tenía tres años). Esa generación jovencísima, perdidísima, solísima me hace imposible olvidar que estamos en las mismas, sólo que nosotros no tenemos que pedir permiso para salir a nuestros padres y en el caso de ellos, son sus padres quienes pagan el recibo eléctrico.

Libertad y economía, lo único que se gana cuando se es más viejo.

lunes, 27 de julio de 2009

5:30. Hora de nacimiento.
lo primero que hay que perder para escribir es el ego

Todo está muy nebuloso, como el fin de semana, pero creo que es una frase que en algún momento dijo la Gaby Torres.

sábado, 25 de julio de 2009

Tiene razón el Omar: odio la cura trendy.

La noche en que vi en la calle sexta a un par de adolescentes acompañados de guardaespaldas recubiertos de chalecos antibalas y letreritos de POLICIA, se murió el centro.

viernes, 24 de julio de 2009

Hoy:

5 pm, taller literario en el ICBC de Rosarito (all ages, pásele, es público y gratuito).

9-10 presentación de Ford Proco en La Mezcalera, Rafa Saavedra pone discos antes o después, entrada libre, +18 (me da un poco de tristeza que el centro de Tijuana ya sea trendy, pero, ya qué).

Sabe por qué, pero el blog de Rafita Saavedra me hace feliz.

Can you dream again o prefieres gasolina?

A-C-É-P-T-A-L-O: la libertad siempre ha sido algo extraña, darling.


Pase usted a verlo por AQUI

miércoles, 22 de julio de 2009



Este sábado Dream Addictive se presenta en Estación Tijuana.

El sitio de Dream Addictive es ESTE

Más información en ESTACION TIJUANA

martes, 21 de julio de 2009

Alberca, noche.

Dicen que hoy aprendí a nadar.

(pero yo sé que no es cierto)

lunes, 20 de julio de 2009

--¿Cuando ya no quieras tu camioneta me la regalas?

Tres alumnos me han hecho la misma pregunta. Me dicen que les gusta, que ya nadie usa carros así, que no importa que no sirva el aire acondicionado.

Cuando llego por gasolina los despachadores me la chulean: "está bien enterita", "a estas camionetas no les pasa nada, son bien macizas, ¿no la vende? cuando la quiera vender avíseme, aquí estoy siempre".

El anuncio de venta dirá:

1987 Cheroke Wagoneer, negra con páneles de madera falsa en los costados. El 4X4 me sacó de apuros en varias ocasiones. Siempre llena de tierra, libros, papeles, basura y un suéter, era mi rincón para fumar, para estacionarme frente a la playa, para platicar. Era mi asistente del pensamiento y de la memoria. Quién sabe qué pasa cuando voy en carretera pero pienso más claramente y a veces siento que llegan momentos iluminadores. No hay mayor paz que el ensimismamiento de un día de tráfico sin prisa.

Al principio no la quería, me parecía demasiado grande, demasiado incómoda, demasiado vieja. Llegó a mí por cosas del azar (aunque creo que no fue apuesta de nadie), la acepté sin quererla, la cuidé, la arreglé y con el tiempo nos hicimos amigas. Dicen que tiene personalidad, mi mamá me dice que va con mi estilo. Pues sí, me gusta lo viejo, lo chueco y lo mugroso, en fin.

La búsqueda de un nuevo carro terminó con el primero que vi, llamé al tipo, nos citamos en un lugar para verlo, pero en cuanto llegó supe que era robado: pintura fresquecita, un pedimento de importación que podría ser de tabaco, cerillos o blusas chinas y lo más importante: el switch de encendido roto. Me di por vencida.

Ya no lo estaba buscando cuando llegó este, una amiga lo vendía, y tiene todo lo que yo quería: dos cilindros menos que el anterior. Además es pequeño, pero no mucho, rojito, sin mayores detalles de personalidad, es mucho más jóven, lo único que le hace falta es cariño.

Antes que nada, esta mañana lo llevé a la oficina de registro, lo bautizé con nuevas placas, lo puse a mi nombre. Ninis me preguntó si ese lugar era la burocracia, le dije que sí y recordamos el cómic de Mafalda con su tortuga. Después se lo dejé al mecánico para empezar con los chiqueos, ahora todo será cosa de conocernos pero no creo que le tome el cariño que le tuve a la camioneta. Ahora debo pensar qué hacer, no quisiera dejarala ir, porque me gusta mucho, pero no me quedará otro remedio.

sábado, 18 de julio de 2009

Un fragmento de Lost Dreams, blog de Rodrigo Ruiz, alumno del taller literario de la Ibero, quien aún de vacaciones en algún lugar de Coyoacán, sigue escribiendo. Note usted la evidente influencia de Chuck Palahniuk. Lo peor de todo es que el muy miserable tan sólo tiene dieciseis años.

Flight 53, 2:27 AM.

I sit in the window seat. My sister is in the middle and my brother next to her.

Walkman on since we left.

City of Delusion goes on and on.

I love airplanes.

Love takeoff.

Love landing.

Definitely love turbulence.

In the same exact second Delusion finishes, I can hear the captain say something. I dont really get all of it, the medication has been taking its toll on me. I ask my sister what´s going on, and she says something about Explosions. Damn, Im so fucking deaf.

Explosions?

She keeps talking but I cant hear shit. Then, it all goes slow. Everything.

I feel sick.

I feel like throwing up.

I look down to the floor.

It all start going reddish. Suddenly, for the briefest of moments, I can hear again.

My sister whispers softly to my ear.

´´Im sorry, brother.´´

I look up and she is gone. So is my brother. I search for the old couple in the seats behind me and they´re gone too.

I stand up and walk through the whole plane.

Everybody is gone. Everyone. The pilot, the flight attendants. Everyone. Somehow, this baby keeps flying.

I walk back to my seat, just by the window and start to sob. Before I can make any sense of
what´s happening, I look out my window.

And there they are.

So bright.

So beautiful.

So glorious.

viernes, 17 de julio de 2009

A veces me despierto suicida, sobre todo cuando tengo síndrome premenstrual. Abro los ojos de madrugada, no muevo un pelo, bueno, sí, al abrir los ojos, supongo que muevo los pelos de las pestañas, la cuestión es que me quedo quietecita y me digo: pinche mundo mierda, nada vale la pena, pinche vida jodida, pinche país ridículo, pinche república maquiladora, sería una fortuna que un asteroide-bomba atómica-epidemia mortal nos sacara a todos de nuestra miseria.

Luego empieza la autocrítica, sepa usted que puedo ser muy severa: pinche pendeja, no mames, mírate aquí durmiendo en el sofá toda torcida ¿por qué no tienes una pistola? por lo menos podrías jugar ruleta rusa y divertirte. Qué pinche patética eres, hasta yo me aburro contigo y eso que eres yo.

El soliloquio continúa hasta que despierto un poco más y me digo: ¿qué pasa conmigo? yo no soy así ¿por qué me pongo tan dark? y entonces empiezo a buscar las respuestas ¿estoy triste? ¿alguien me hizo caras, me trató mal? ¿me duele la ciudad? ¿la familia? ¿ los amigos? ¿el amor? ¿la cartera? ¿qué me pasa? ¿por qué me siento así? Y entonces con el llanto hecho nudo enumero y descarto las posibles respuestas hasta que doy con la correcta: desbalance hormonal, en un par de días me llegará la regla. No quiero ni pensar en cómo será mi menopausia.

Después de todo eso, casi siempre lloro, luego maldigo haber nacido mujer, después coloco todo en su sitio, entiendo que así son las cosas, que la química del cuerpo, que debo dominar las emociones y luego ya, una vez que logro convencerme de que la culpa no es mía sino de las sustancias que me forman y recorren, es que puedo volver al cinismo feliz de siempre.

viernes, 10 de julio de 2009

¿Did you notice the pages? I did, up until I was at page 222. The numbering is backwards. The end is page number one.

I never got the Fante book, maybe Abril took it or left it home, one hundred meters away from the place where the kid who was raped by his neighbor was found inside a suitcase.

I've lost all interest to talk to almost anyone.

I listen to sentences and rephrase them. I like to answer a question or comment with exactly the same ideas, with only a small disguise.

(i shouldn't write what I'm thinking just now, it would be very unpolite to some)

Did I say Abril left?
Did I say Aislinn doesn't live here anymore?
Did I say we lost Maggie?
Did I say Micha will never come back?
Did I say Michelle is terrified when she hears that Tijuana made it to the news in Spain. Again.
Did I say Gaby and Jenny moved away?
Did I say I'm still here?

I went to the tango lesson yesterday, had one michelada (no ice, i'm still in recovery), one non filter delicado (just one, as I said, I'm still in recovery). I saw her, radiant with her high heel tango shoes, the news were mixed, sad, happy, hopeful. She got up and danced with a painter. I listened to my own thoughts at that dark sweaty bar that smells like toilet bowl deodorant: If I don't leave this town, this is the future

The other common answer is:

--I forgot.

(I'm always lying)

miércoles, 8 de julio de 2009

Me invitaron a presentar la novela "Yo, la peor" de Mónica Lavín, los flyers dicen que haré crítica literaria, pero en realidad sólo se trata de una presentación, y como esas cosas siempre me han parecido algo complicadas, me consuelo pensando que lo que se hace en esos casos es acercar el libro al lector, y en fin, esto ya sobra.

Por si se le antoja ir, la cosa es mañana jueves 9 de julio a las 7 pm en la Librería Gandhi de Tijuana (Paseo de los Héroes, casi enfrentito del Cecut).

sábado, 4 de julio de 2009

Da lo mismo si le digo que he estado enferma y que cada día he dicho: falta muy poco, hoy ya estoy mejor, ya casi salgo, seguro mañana o pasado, aunque sean tiempos que no lleguen. A pesar de que persiste una debilidad pulmonar y de que me he resignado al encierro y al té, hace unos días decidí vivir con la enfermedad, salir, llevar una bufanda que casi es cobija y ponerme gorro en el viento, aunque la gente me mire raro o me pregunte por el contraste entre mi atuendo y el calorón. Pero nadie entiende el sufrimiento de un oído en mono y otro en stereo o de no poder respirar profundamente. Pero hoy tengo planeado ir a la playa, seguro en traje de baño y gorro, quizá botas de borrego o calcetines y bufanda.