miércoles, 30 de septiembre de 2009

Y también hay cosas felices.







(sé que este blog es muy presumido pero en este caso,  la presunción se queda en este paréntesis)
Mi cuenta de gmail es tan divertida:






 to meCecilia
show details Sep 27 (2 days ago) 

Hola Lorena, antes que todo, disculpa si el otro dia te respondi fuerte, lo hice sin intencion, lo que pasa que estaba muy complicado con una cesarea en una vaca, y todo andaba mal.... pero finalmente resulto bien....

Bueno aun estoy esperando tu llamado a las 15:00 horas. Despues trate de ubicar a cecilia y al parecer estaba ocupada, te envio con copia a cecilia mis seguimientos y informe final, te lo amndo ahora porque recien hoy pude revisar algunos detalles, por favor ver si esta bien o si falta algo.
Por favor emite un correo de recepcion cuando lo recibas.
Gracias
Saludos

--
Fabio Merucci D"Alessandro
Medico Veterinario
Tel. móvil 9-8292263

"Il Romani non avrebbero avuto mai il tempo di conquistare il mondo se fossero stati prima obbligati a studiare il latino"



(supongo que era un email para una de mis alters, porque no conozco ni recibo llamadas de nadie  que atienda partos de vacas, en fin)
Un email fabuloso:

Hola, disculpa un favor, ¿me podrías conseguir el correo electrónico de Peggy López? Te agradezco que hagas lo que sea posible. Hasta luego

lunes, 28 de septiembre de 2009

Memory is such a traitor, so in difficult days I focus on trying to understand Kant.

(with very little effort, in an absolute superficial manner)

I'm saving Hegel for a gray, rainy, weeping, full of sad music day.

(I hope it never comes)

As you must know, I like subjectivity, individuality and I like it more if it's a little crooked or dirty.

Reason, knowledge, epistemology, well, they are too abstract for my very simple view of the world.
Lucía Sanromán, 2008  


Dear c-m-l: 


I was supposed to write a text for your web publication months ago. Of course, when faced with the task of writing, the old habit of self distrust pushes to the foreground yet again, with a force that surprises even my insecure self. But this particular excuse feels unwarranted; or rather, I know I am insecure but this is too much even for me. So, dear c-m-l, I hope you will forgive this excess and bear with me as I try to figure out what it is that makes me so discomforted about writing about collaborative practices in Tijuana—the stated topic for the virtual exhibition you have so kindly entrusted me, and one which after six years of living in this region and participating in various collaborative endeavors I know quite well. As it is time for disclosure, let me confess this: I am a reformed artist."  


texto completo aquí  


 


Lucía Sanroman ofrece una reflexión sobre la relación entre el yo y el nosotros construidos desde la práctica artistística y la ciudadanía en Tijuana -como espacio social-territorio-. Analiza cuatro proyectos: -Torolab -La Línea: El proyecto de las Morras -Cubo Exposiciones -Todos somos un mundo pequeño Agradecemos la inclusión de nuestro proyecto como parte de su análisis y la proyección que le da a nuestro trabajo a través de la página de cml, también el haber traducido al inglés el artículo publicado en Replicante.


(Post publicado por Miriam, tomado del blog de El proyecto de las morras)

domingo, 27 de septiembre de 2009

¿Me cantas la canción de los tres cochinitos? pero no la cambies, porque me da vergüenza y tú siempre andas cambiando las cosas... ¿te acuerdas cuando me contaste el cuento de la cenicienta chilanga? odio ese cuento, mamá. No arruines también la canción de los cochinitos, por favor.
cuando leo cosas que no debería leer




                                                               respiro.






antes cantaba una tonadita, sobre todo en esos momentos en que recordaba verguenza o dolor


ahora inflo el pecho






                                             aspiro, contengo, descanso, suelto.








rara vez canto.

sábado, 26 de septiembre de 2009

No entiendo el cuento profe. ¿me puede explicar qué es el "imperialismo yanqui"? y con esto de la "falta de determinación propia de los burgueses",  ¿de qué están hablando?
I think someone helps with my bra. too many people in my bed. I sleep with my clothes on for the first time in many years. Uncovered, I lay in the middle (I never lay in the middle of the bed). if i speak, i don't remember.

It is so hard to see something you love die. My town, by example. Where will  all the fugitives go now? they were the escapists of poverty, crime, jail sentences, violent husbands, pregnant girlfriends and their shotgun weddings, this place was their limbo, a little town on the north (or south, it all depends on where they were escaping from) where people knew when not to ask questions and anyone could be a taxi driver or a waitress. And well, now it's dead, we live in the rotting corpse, most of its habitants reject the idea of going somewhere else. But I don't.

...

Yet again someone asks me how old I am. Someone who is the same age as I am, and who wears her hair back, has a beautiful white shirt with a bow, two sons and a husband that takes her once a month to a sushi restaurant. I say proudly: 34. and I show her  my blouse stained with coffee and red ink, as I think: you have the life-hair-shirt I never wanted. I ask her why she wants to know my age, she says no reason, but we both know why.

...

When I wake up, there's that untouched glass of water that I thought I drank last night. I'm not thirsty, I'm not tired. I love the feel of a good night sleep.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Eran chiles en nogada, desde que me mudé aquí los preparaba una vez al año, invitaba amigos, o los  llevaba a casa de mis papás, cenábamos celebrando que en el árbol de la casa mi abuela crecían las granadas. Sólo en una ocasión los preparé para festejar a mi mamá, pero en realidad no creo que le interesaran mucho,  a ella nunca le ha gustado la comida fría. El año pasado no preparé chiles porque no me dieron ganas de invitar a nadie. La última vez que los comimos en casa  fue hace dos años, vino don  Omar Pimienta y compitas, también estuvieron Facu y Hernán (antes de volver a Bariloche) y creo que vinieron mis hermanos, pero no recuerdo.

No sé si le he contado que desde hace un mes o dos me es muy difícil comer. Siempre tuve un problema de mandíbula que nunca me interesó corregir, hasta que huesos y dientes empezaron a desgastarse y larga historia, pero estos días mi dieta es muy limitada, y con el tiempo el problema se agudiza, me es  casi imposible masticar, morder y cada semana paso por la oficina del dentista para que ligue, ajuste, observe, experimente.

Y siempre he dicho que cada quien con sus perversiones, pero a diferencia de las personas que tienen terror a los dentistas, a mí me gusta ir, recostarme y que  con delicados instrumentos y manos hábiles busquen entre los rincones de mi boca, me gusta el sonido de las fresas, la textura de los guantes, la tensión en la mandíbula, las chispitas de agua y la música al fondo en esos momentos imprevistos en que baba, agua, sangre y pedacitos de amalgama escurren por la mejilla que el doctor seca con gran ternura y compasión. He pensado en lo retorcido de este placer, pero no creo que se trate de algún masoquismo, porque todo lo que implique dolor me desagrada, odio las inyecciones en cualquier parte pero en particular las que se aplican  en las mejillas internas o el paladar, detesto sin medida las endodoncias, y es que mis nervios son sensibles,  duelo fácil, tolero poco.

En fin, la visita semanal al consultorio dental equivale para mí a las visitas que esas señoras de pelos descoloridos y lacios arificiales hacen con la manicurista o con el peinador, sólo que en mi caso se afila, pule, lima, chiquea la dentadura.

Y bueno, los chiles en nogada. Mi tristeza de hoy es que los preparé, después de andar por los mercados sobrereudas buscando granadas, de astillarme las uñas pelando nueces y enchilandome la piel de las manos despellejando los chiles, pero ahora que están listos no sé cómo haré para comerlos.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Pues sí.

So glad yesterday is over.

(hoy es el cumple de mi mamá)

martes, 22 de septiembre de 2009

tiny little tragedies keep happening.

dicen que las mariposas nocturnas son señal de muerte, hace rato se paró una en mi cuello, llamada por la luz que hay del lado derecho de la puerta.

cute, almost adorable tragedies.

se llamaba Rodrigo, se acercó a ayudarme, me dijo: Se siente bien feo ¿verdad? Le dije: Ni tanto, este tipo de cosas ya no me asustan. Tenía un suéter algo sucio, unos shorts, era alto y moreno. Me hizo muchas preguntas: ¿cómo se llama? ¿no es de aquí, verdad? ¿tiene novio? ¿en qué trabaja? yo sé que esto no se pregunta, pero ¿cuántos años tiene? me contó de sus novias con las que no dura nada porque "las mujeres son bien celosas",  también me habló de su trabajo,  de que no había terminado la secundaria, de que le gustaba el fut, de que tenía 20 años,  de que nunca se acaba de conocer a las personas, aunque se haya vivido una vida al lado de ellas. y sin embargo "mire nada más todo  lo que se puede conocer de una persona en 20 minutos".

(si hubieramos estado en un bar le habría dicho: no compa,  conmigo así no es la cosa)

al final de todo,  no quiso aceptar ni una propina. argumentó que a cualquiera le puede pasar y se fue (pero yo me fui antes), estrechamos las manos al despedirnos, dijimos "mucho gusto", dije "gracias" por única vez y me quedé pensando en lo buena que es mi mala suerte y en que seguramente Rodrigo andaba por la carretera recolectando karma bueno.

y es tan bonito ser rescatada: un desconocido en la carretera, un equipo de hermanos desde Rosarito, sincronizado con  otro de profesora y alumno (otro Rodrigo) en fuga desde la montaña de la Ibero y un último equipo de hermana y hermano que llegó tarde  porque venía bajando desde algún lugar del hipódromo, pero al final de cuentas llegó.

La profe Maggie sacó una teoría esotérica que me dejó intranquila: cuando pasan cosas así, es porque se reúnen fuerzas malas en tu contra, y se manifiestan en las cosas materiales, debes estar tranquila porque no te pasó nada.
Hapybirdaytuyu-Hapybirdaytuyu
Hapybirdaya la Sy-il...
Hapybirdaytuyu.

(Déjele usted un cariñito por aquí.)

lunes, 21 de septiembre de 2009

Four insect bites: one on the right, one on the left (hands), two on one of my legs. Itchy white and red sores. Maybe i'll get something tragic, tropical and very exotic like malaria, lyme disease or dengue, but  maybe i'll just be scratching for a couple of days. Only time will tell.

...

We will be sharing the office soon. I walk in and see the tiny book, all ripped and scratched, the cover almost falls off, I ask her: do you know who this is?, of course she knows who that is. I say: no, do you know who's the one on the cover? The photo is almost impossible to see, the paper is all worn out, but there is the sole of my shoe, kicking something imaginary.

...

I hadn't seen that book in years, but i'm glad that someone read Laura Jáuregui to the point of physically destroying her book.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Writing and sexuality.


Why men write the way they write, always focusing on the outside, why their erotic texts most of the time end up being pornographic. 


Why women write from the inside, in a more intimate, intuitive manner, why their erotic texts tend to be less visual and more about sensation.


We've been talking about this topic for the last two thursdays over beer in my tiny living room, I sit on the sofa, they on the two armchairs. He is a writer, she's his wife and just gives her opinions once in a while.


I talk about the women's silence. He tells me about our vision. We go back to hunters and collectors, women spread their vision, men focus on a goal.


And then he makes an analogy that stays in my mind: sexual organs and writing, men expose everything, and us, we keep all we can inside.

El amor es como los eclipses: raras veces sucede, pues aunque en principio podamos enamorarnos de cualquiera, en realidad resulta muy difícil: se requiere que esa media burbuja que es nuestro amor emerja hasta la superficie y, además, que coincida con esa otra burbuja incompleta que es el amor ajeno. Por ello, cuando se da, dura un instante como todas las pompas de jabón y los eclipses: el amor es perverso: es como la sed o el hambre, una necesidad, pero una necesidad diferenciada a la que no es posible saciar con cualquier pan, ni con un sorbo tomado en cualquier parte: es una sed sólo de esa agua y un hambre de una persona exacta; pero la persona es infiel a sí misma, inoportuna, no hay modo de bañarnos dos veces en ella, es como el río de Heráclito.


Mr. O. de la Borbolla.

martes, 15 de septiembre de 2009

hi.
-
this is me.
-
take me, leave me.
-
my realization came to be when i was washing my face.

scrubbing, hoping that my face would peel so i wouldn't have to be me anymore.

still me.

don't recognize myself.
-

the wind has done the caressing,
more than enough times

enjoying the little things

like

the way the palm trees sway

"BLUE SKY" is written on my wrist

don't remember why

the sky is so bleak today
-

smelling like deceased flesh

i'm only a zombie
only a ghost
a ghoul
idiot

-

moon

-

so i scrub
so i rub
-

you're old enough, kid
too many summers you've endured

falling on deaf ears, this is

-

wake
i know it's in me
the reliable person that wants to come out
the one who isn't concerned with petty things
not scared of himself
brave enough to lose and learn

-

i wonder how many people i'm fooling
pretending i don't care
acting like i'm meant to live normally

-

still to come
the numbness
it grows

-

sitting on a bench
looking at a little plant
watching it grow before me
looking at it be something more than a burden

-

not impressed by ordinary things
only jealous of them

my fingers aren't as good
my hands aren't as good
my body isn't as good
my face isn't as good

-


just cut off your tongue
so you can't hurt anymore

just cut off your heart
so you can't hurt anymore

just cut off your brain
so you can't hurt anymore

torment.

-

break free
be what you owe to the world
become someone you can all trust
turn into something that can be called human

-
-

looking at the images that haunt me
looking at the people who got separated from me

we are one, once again

so i'll walk forward

-

take a pen

calm my shivers

write this down

struggle

and wonder what i'm meant to do

-

hi.
-
this is me.

POSTED BY SERGE AT 7:07 PM 0 COMMENTS


Sergio Springa, 16 años, estudiante del tercer semestre de prepa. Viejo miembro del taller literario de la Ibero.

(And, yes. I am very proud)

domingo, 13 de septiembre de 2009

Me incliné en el pasillo para besar su antebrazo que descansaba en la banca de la capilla. El aire fresco hacía circular el aroma de las flores. Me hizo un lugar a su derecha (que es su izquierda), no me solté de su brazo. Lloramos, sollozamos, suspiramos, temblamos. Él, por su propia tristeza, yo también, por la misma.

Los rezos y los rosarios se intercalaban con la voz del cantante y los testimonios de los amigos, lo único que me desagrada de quienes dan testimonio es que muchas veces, el que habla da la espalda al ataúd y la atención se concentra en él. Aunque no, en realidad se va al recuerdo. Y aquí me quedo pensando en la vida, el alma, el espiritu, la escencia, el ser y la inutilidad del cuerpo cuando eso que nos habita se escapa. Hubo un largo recuento de anécdotas, sueños, confesiones. Era tan pequeño (pero nunca se es demasiado viejo para vivir, digamos que el tiempo estimado que alguien debe vivir se puede medir en la cantidad de amor que tiene alrededor, y en tal caso quienes más nos duelen son aquellos que amamos tanto que los quisieramos eternos, en fin.) Todos sus amigos tenían algo qué compartir entre sollozos, con las voces de mordaza y las sonrisas escurridas de lágrimas, nos hacían volver a conocer a Isaac.

El día del accidente no fue posible dar la noticia a su padre porque venía en un vuelo desde Alemania y llegaría hasta la noche. Creo que era la mayor preocupación de todos, su reacción. No sé si hubo alguien que preguntara cuál fue. A quién le importa eso. Es absurdo cuando la gente llama para preguntar cómo están todos. ¿Cómo está su mama? ¿su hermano? ¿sus tíos? ¿su abuelo? ¿sus amigos? Pues cómo van a estar. Tristes. El dolor es así, es algo tan solitario, nadie sabe cómo duele el otro. Yo puedo decir que estaba en la cocina lavando trastes frente a la ventana, pensando en mis pequeños dramas cuando la noticia llegó antes del desayuno hace dos semanas, la sensación física fue algo así como el miedo combinado con el vértigo, como si la habitación se hubiera vaciado de aire momentáneamente. Y luego las ganas de correr al teléfono, pensar en lo extraño de la llamada, en lo absurdo de hacer preguntas inútiles, ofrecer condolencias que no mitigan el dolor, sino lo acrecentan. Y, mejor seguir lavando los trastes, aunque los brazos pesen y cueste demasiado pedirle a un pie que siga al otro.

Una vez enterado, el padre tuvo una semana para lidiar con su dolor. Sus talentos como artista plástico se manifestaron en la pieza más importante de su vida. Hay que tener mucho valor para construir el ataúd de un ser querido. Pero él mismo hizo el diseño, conforme pasaban los días se acercaban los amigos y familiares a acompañarlo entre lijas, serruchos, barnices, clavos, la madera del último hogar para su hijo.

Y era una caja oscura, fuerte y simple. Mi hija y yo nos acercamos un poco a ver las fotos que estaban al pie del ataúd. Lo primero que le llamó la atención fue la camiseta de futbol que estaba doblada encima.
--Le iba al Cruz Azul, mamá, igual que yo.
(Ninis nunca encuentra a nadie que le vaya a su equipo)
Encima de la jersey había flores, recuerdos, rosarios, las niñas se quitaban los collares y se los dejaban ahí. Abrazaban y besaban la madera. Mi hija y yo sólo nos quedamos en silencio, fue su primer confrontación con la muerte de alguien. A pesar de que en esta frontera la muerte se nos aproxima tanto, nunca antes la había llevado a un funeral.

Quisiera decir que fue un homenaje de amor, pero esto empezaría a sonar como la crónica de una revista rosa. Quién sabe qué pasa con los Ramirez Pimienta, quién sabe por qué los queremos tanto, pero toda la gente ayudaba en algo. Unos amigos se pusieron a grabar un video de los testimonios, otros repartían pins con la imagen de "El Chueco", habìa fotos, separadores de libros, cartas. La imagen Isaac vuelta fetiche, haciéndose de todos. Ahora lo llevo en mi mochila de profe: pelito largo, sonrisa, las montañas nevadas de Colorado y mostrando algo en la mano: una flor, un papelito, una mariposa nocturna. Quién sabe, algo.

No sé cuantos estuvimos ahí; trecientos, quinientos, no sé. La acera estaba llena, el vestíbulo, las escaleras, la capilla. Y la gente no dejaba de llegar. En algún momento de la noche, al fondo de un pasillo en el segundo piso se abrió una puerta que daba a una azotea y detrás de un ventilador apareció un puestito de hot dogs. Lo último que hizo Isaac al salir de su casa la noche en que murió fue detenerse en ese mismo puesto, ahí lo despidió el Tambor, que iba pasando por la esquina. Siempre antes de salir, Isaac se detenía con el muchacho de los hot dogs, a platicar, a comer algo. Y a su muerte, el muchacho del puesto quiso ayudar. Es tradición que en Tijuana siempre llegan los carritos de hot dogs afuera de las funerarias, o aparece un carro con la cajuela llena de burritos, sin embargo en este caso fue algo mucho más significativo: el regalo de un amigo a la memoria de otro. La última cena de Isaac para todos.

A veces hace falta un pretexto para llorar o para abrazarse fuerte y largo. El entierro, con música feliz, debajo de la sombra de los árboles, entre flores y cuerpos cubiertos de blanco y de negro, nos hizo descansar, ser más ligeros. Unos días antes descubrí que mis lágrimas habían perdido su sabor, eran casi dulces. Y es que yo creo que lloraba sin ganas, por reflejo, porque hay situaciones en las que es necesario llorar, aunque no se sientan, porque el llanto muchas veces es una cuestion hormonal, de programa, de sindicalismo de género más que de tristeza. Sin embargo en el entierro de Isaac, después de compartir el duelo y observar, ser parte de tantas y tan distintas manifestaciones de amor, me sentí aliviada al darme cuenta que la muerte es una forma de re-vivir la humanidad y que gracias a Isaac mis lágrimas habían recuperado su sal.

jueves, 10 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

lunes, 7 de septiembre de 2009

He's a beast and he's my dad, the only ones who love him are his drinking buddies. He's a tragic cyclope that won't listen to reasons and wants gratitude for being the worst father anyone could have.

I sat with him today by the tree, I told him about everything he hasn't done, all the damage he has caused around him and showed him with words that my huevos are bigger than his. When he got up i saw he had a beer in his pocket, I took it away from him when he left. He really tried to get it back but i just closed the gate on him.

After that I felt really calm. And somehow I'm glad he was my dad, after dealing with him for 34 years, I can deal with anything.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hoy será el funeral de Isaac, aquellos que quieran acompañar a los Ramirez Pimienta pueden ir a partir de las 7 pm a la funeraria González, en Tijuana.

El que sigue es un post del blog de Omar.

30 julio 2004
Pa mi sobrino Isaac que es way cooler that what i was at his age; fuck he is way cooler than me at my age.


La primera vez que escuché que tener catorce años era una mierda me lo dijo mi hermano Carlos.
Yo tenía catorce años y el unos 27.

Desde entonces he oído comentarios como ese infinidad de veces.


Y aun así creía que tener catorce años era la por mierda que a cualquiera podía sucederle. Inventaba princesas, las personificaba con chalecos azul turquesa y falda a cuadros, las seguía de lejos por el patio de la escuela, se metía al salón cuando estaba vacío solo para robarse algo de su mochila.Xavier Velasco


No hay nada peor que tener la voz como rebotada del ventilador o como marciano tratando de hacer contacto. Pero eso era todo, tratar de hacer contacto.

Carlos nos lo dijo a Óscas (un amigo de secundaria que vivía con su tía y su abuela, sin ninguna imagen paterna, por eso creo que miraba a Carlos como si fuera el Mesías repartiendo la sabiduría eterna) y a mi. Ustedes están pero bien jodidos
El subía las escaleras del kinis (salón social en un segundo piso, de los chacas cuando yo me usaba de chambelán) con un traje sastre de palomito (blanco, blanco) hecho a la medida por don Caballero. Óscar y yo estábamos sentados en las escaleras platicando de quien sabe que pendejada cuando Carlos nos dijo esto:
… no tienen la edad para agarrar novia más chica, están pero si bien pendejos si creen que las quinceañeras los van a pelar trayendo a todos los diciochoañeros detrás de ellas. La verdad que su edad es difícil. (asi lo puso: difícil) Óscar y yo no pudimos responder nada. Simón: habíamos besado, simón: nos gustaban un chingo me morritas, simón: teníamos una madre de pegue (con las bien burras o feas, simón: Carlos tenía razón.

La cuestión es que antes de esto no nos habíamos dado cuenta de tales conjeturas. Es mas ahora estoy seguro que en ese entonces el “hacer contacto” era algo mas divertido. Ok, el que no nos pelaran las quinceañeras más chulas era, pues, por obvias razones: no éramos los mas chulos, ni los más, digamos, atléticos, va ni siquiera los más inteligentes. Oscar y yo éramos la media en todos los sentidos. Gorditos, medios burros (no lo suficiente para ser los casos perdidos que algunas les atraen), medio chistosos, medio feos y ya por último medio tímidos, y malísimos pa bailar. Lo único bueno que teníamos a nuestro favor era que platicábamos a gusto y mentíamos lo suficiente para llenar el mínimo de requisitos para un apañe diminuto.

Esa quinceañera cada uno recibió media docena de negativas para bailar las de rock en español (las otras ni osábamos preguntar porque seria un ridículo peor) las de rock en español eran las nuestras. Bueno a mi me gustaban las de rap pero la solidaridad siempre se me ha dado sobretodo si es un genero menos para arriesgarme a que me dijeran que no.

Carlos, imagino, se aburrió de pistear gratis un rato (el tampoco es buen bailarín) y se fue al capistrano a ver qué pescaba. Seguramente también se fue al cantón sin mucha suerte, porque aunque lo negara, su verbo era también su única trampa.

Los personajes:

Oscar fue expulsado de la judicial y trabaja ahora para una maquila que hace no se que cosa.

Yo aprendí a bailar poquito, o a pistear hasta que bailar mal ya no importe.

Carlos se casó y tiene a Mateito que es tan flaco que seguirá nuestros torpes pasos.

Isaac es nuestra única esperanza a una adolescencia popular. Y pa empezar ya lo tengo en nuestro equipo de básquet. (los miserables de la liber)