jueves, 31 de julio de 2008

Las últimas veces que he cruzado la línea internacional de regreso a Tijuana, siempre me toca escuchar un camión de la migra.

Pegada a la pared a la que le dicen el muro (pero a mí me gusta decirle el bordo) hay una fila de personas, algunas están esposadas, son hombres y mujeres, casi siempre son más los hombres.

El otro día me preguntó mi hija qué hacían ahí. No supe qué responderle. Cómo se explica a alguien de ocho años las historias precedentes y las que le siguen a la deportación.

martes, 29 de julio de 2008

Era una cantina y estábamos en mesa de pista, entre divertidos y aturdidos por los agudos chillones del conjunto musical que tocaba cumbias y norteñas, era la hora de las complacencias, pero nadie pedía canciones:

--Si no piden, canto yo -decía el del micrófono.

Pedimos Chicoché a gritos desganados y nos hicimos la promesa de salir todos a bailar si tocaban alguna. Todos, como si fueramos tantos:

1. Laurita, recién llegada de un viaje de cinco meses por Argentina y de andar en una comunidad medio hippie, medio new age, medio sombrero de aluminio. Comía avena dulce y salada, le bailaba a la Luna, fumaba poquito, metía los pies al río helado.

2. David, fugitivo de Los Angeles y de su programa de doctorado en filosofía accidental (o quien sabe cómo se llamaba y de qué se trataba pero tenía algo que ver con la razón, la moral y con Kant, aunque creo que también con los accidentes de carro y las leyes, no sé si de la física o de la jurisprudencia).

3. Kara, que acabó aquí en la cola de su año sabático después de pasar una larga temporada en Beirut y a punto de volver a su vida partida entre Massachusets y Nueva York, donde enseña medios visuales en New Hampshire University.

4. Y yo, que continuaba viviendo un día donde pensaba que era la protagonista pero acabé siendo narrador testigo, personaje secundario, voz en off, observadora invisible en distintos cuentos donde los personajes principales de pronto me sonreían o me chocaban la cerveza y me permitían ser su chofer.'

En realidad lo que buscabamos era un pretexto: nos levantamos a bailar con o sin Chicoché.

Él nos veía desde una esquina oscura, nos profileó: Laura parecía ir acompañada de David. Kara tenía cara de niño y guayabera, así que quien sabe si era hombre o mujer. Y yo, borradita con camiseta amarilla de flores, la misma que me perdió la libélula en el festival de ciencias. Por default, a la que sacó a bailar fue a mí. Me extendió la mano morena, grande, tosca. Lo pensé un momento: bailar con un desconocido en una cantina de pueblo. ¿Bailar? Bailar. Una vez en la pista me di cuenta que bailaba solo. Yo, acompañaba la soledad de su baile tratando de no ir muy chueca ni muy jorobada. Por un momento me asomé a su mirada perdida, iba de negro, inmenso, oscuro todo él, pelo rebelde levantado en puntas con algún tipo de fijador. Como que la pensaba, hasta que se acerco y me dijo:

--No te voy a decir que soy licenciado, ni siquiera me gusta la escuela, nada de eso. Yo soy instalador de losetas.

El ruido no me permitía entender muy bien lo que decía, me acerqué un poco alarmada, le puse mas atención, observé su camisa y su mirada de matón desvelado, seguro iba armado, seguro era un hombre peligroso y sin corazón.

--¿Eres de los Zetas? ¿Del cártel del Golfo?

Hice toda una serie de cálculos mentales, este es un zeta, y estamos en territorio de los Arellano, la guerra acaba de pasar, seguro alguien lo vigila, seguro quien lo vigila se pregunta quien soy yo y por qué estoy bailando con él. ¿Cual será la función de este hombre? Instalador ¿Será un eufemismo para decir sicario? ¿cobrador? ¿será parte de una avanzada que planea sacar del poder a la familia Arellano?

Soltó la carcajada y me señaló el piso.

--No, losetas, instalo piso, loseta y azulejo, no soy millonario, ni licenciado, soy de Puebla y acabo de hacer la fachada del Vips que van a abrir aquí por el Pabellón.

Sentí algo que fue entre alivio y decepción. Losetas, Los zetas, suenan igual, hacen trabajos muy diferentes, pero bueno, me toco bailar con el hombre del piso.

Breve intercambio de frases en medio de una pista llena de hombres y mujeres sacudiendo las lonjitas, mucho maquillaje, mucho sombrero, harta bota, harta sandalia de tacón y plataforma.

Me fui a sentar una vez terminada la canción, pero mi nuevo amigo continuó sacándome a bailar, y yo continué bailando con él. Me contó que su primer ambición en la vida fue comprarse unos tenis Nike, me preguntó si querría salir a tomar una nieve con él al día siguiente, me quiso acomodar las manos alrededor de su cuerpo para bailar una norteña, me habló de su sueldo, de su departamento, de lo feliz que estaba de haber dejado Puebla. Me preguntó si yo tenía veintiocho, cosa muy conveniente para él, porque era su edad.

Yo agarré cura y bailé. Me despedí de lejos cuando se me acabó la cerveza. Antes de salir, me dejó una rosa de servilleta en las manos. En el camino de vuelta al carro me reí de lo que acababa de ocurrir, alardeé, hablé de sus fallidas técnicas de seducción, hasta que me dí cuenta que su grupo venía detrás del mío. Me sentí avergonzada y pinche ¿Cómo podía reirme de los sentimientos de un hombre del piso?

Le dije a David:

--I didn't notice that they were behind us, have I been speaking english or spanish all this time?
--It must have been english, because I understood everything you said.

Pensar que no entendiera lo que dije de él me dió un poco de alivio.

Al llegar a mi carro, un hombre de su grupo se me acercó, me pidió un alambre, habían ovidado las llaves dentro de su carro. Yo sabía que no llevo alambres en el mío, pero el sentimiento de culpa me obligó a darles una esperanza, a hacerles pensar que después de todo no soy tan mala persona, hice como que buscaba el alambre y luego dije que no traía nada, les deseé suerte y nos fuimos de ahí.

Soy afortunada, después de todo, era un hombre de losetas, porque uno de los zetas habría abierto la puerta a tiros y a mí me habría puesto unos chingazos, sin duda.
Mi chaparrita me dice:

--¡Gracias por reir conmigo!

Luego me besa los labios.
Para la Paola:

La flor de calabaza se guisó con un poco de mantequilla, cebolla, elote, chile serrano bien picadito y sin semillas ni venas, sal, pimienta y encima queso Oaxaca. Acompañó a unas chuletas ahumadas y una cucharadita de pure de papa (lo sé, nada que ver pero se me antojó). De tomar fue Perrier con cranberry sin azucar y de postre un cono de spumoni ice cream (pistache, cereza y chocolate). La Ninis pidió sopa, le hice una de estrellitas con elote y espinacas. Yo no tomé sopa.

sábado, 26 de julio de 2008

miércoles, 23 de julio de 2008

Napoleón desapareció. Decía que había estado en un hospital psiquiatrico. Me encontró buscando algo de Matthai, llegó aqui por un enlace de Wikipedia. Decía que vivía en un lugar explosivo: Granada, yo me las curaba pensando en la fruta, ya debe estar lleno el árbol que mi abuelita Vicenta le dejó de herencia en su terreno a mi tía Carmen. Cada que voy a visitarla, que es casi nunca, le robo unas granadas y preparo chiles en nogada. A ver si este año vuelvo a hacer unos, pero como que no, este septiembre se siente como un no.

Seguro Napoleón volvió al manicomio. El Luis también estuvo en uno de esos hospitales, me encontró quién sabe como, íbamos juntos en tercero de secundaria, le decíamos el Harbano, ya no recuerdo por qué. Era bueno para dibujar, un dia hizo una caricatura del Mauro en la que ridiculizaba su pelo rizado, su peinado ochentero y su piel oscura, lo dibujó como un canibal africano de película de Chanoc. Era bien pesado el Mauro, a nadie le caía bien. Esa caricatura lo puso en su lugar y convirtió al Luis en nuestro héroe. No sé, pero el Luis rifaba. Plantó marihuana en el jardín que estaba al lado del baño de las mujeres, todos los días regabamos la planta con soda o lo que fuera, creció bonita, hasta eso. Pero un día alguien se la robó. Era genial, el Luis, tenía una canción que cantaba el Jorge Allen. El Jesse les contagió su cura de blues chilango setentero, que si Real de Catorce y que el sax al que nadie le sabía y la canción del Luis:

El diablo es el vecino que pisa las plantas de tu jardín

Es todo lo que recuerdo, y el ritmo, pues, inolvidable. Por fortuna yo tengo un santo anti vecinos inconvenientes, lo llevo en la cartera.

Hoy me enteré que el hospital psiquiátrico de Tijuana está en Rosarito. Por eso hay tanto loco por las calles de aquí, seguro se escapan o los sueltan a pasear o a que les dé hambre.

Hace rato hablaba con mi hermano de psicología y fisiología, de las palabras placer, estímulo, abstinencia, tolerancia, del refuerzo de placer y el refuerzo negativo. Me gusta que lea y luego me platique.

Pienso en nombres geniales que no me guardo: Pasalagua, Malasombra y un apodo chistoso, algo así como chichita o tenacatita, ya no recuerdo, pinche memoria.
It's funny how people think that I say everything here.

Parafraseando a Magritte le diré:

Esto no es un habano.

lunes, 21 de julio de 2008

En vista de que este espacio imaginario ya se estaba convirtiendo en la nota rosa de "El Mexicano", decidí que de ahora en adelante, mi trabajo de falsa reportera de eventos culturales y sociales se publicará en
http://cuarto613.blogspot.com. Pásele cuando quiera, y déjeme cariñitos por el email, que ese blog no tendrá espacio para comentarios.

Aquí le dejo un adelanto, sólo para presumirle la vista que tuve en Monterrey desde mi habitación.



domingo, 20 de julio de 2008



Frente al shop hay una palma donde el Carlos, cada fin de semana cuelga calzones. Dice que mientras va por la calle buscando latas vacía se los encuentra.
I know this road by heart, but no matter what I do, I always manage to fall in the same potholes every time, over and over again.
La sabia Buba dice:

"Prefiero pegar dos días, antes que dormir una hora"

En esas condiciones nos volvimos a encontrar, en el aeropuerto, a pesar de que ya nos habíamos despedido. Las dos con los días pegados y los aviones tres horas tarde, ojerosas, con el rimel perdido entre ojera, cachete y lagaña.

Seis horas después, salía mi vuelo y puedo decir que durante todo ese tiempo leí, vi en una revista que Luis Miguel embarazó a su mujer de nuevo, me acosté en el suelo frío del aeropuerto, me senté como indio, escuche musica, usé la computadora, use el teléfono, comí un vasito con fruta, sentí la solidaridad del resto de los pasajeros y la tristeza miserable de los pordioseros en el momento en que los empleados de la aerolínea repartían sandwiches de paquetito entre los pasajeros. Hice todo eso, pero no dormí, ni en el avión, ni al llegar a casa.

Cuanto más tiempo se obliga al cuerpo a permanecer despierto, más se pierde la conciencia pero se intensifica la atención y se percibe las cosas con mayor fuerza. Esto lo digo, porque tenía prometido llevar a la Ninis al concierto de Julieta Venegas, y con todo y el cansancio, hasta me gustó.

martes, 15 de julio de 2008

IV ENCUENTRO DE ESCRITORES JÓVENES DEL NORTE DE MÉXICO
Y SUR DE ESTADOS UNIDOS

Maestro de ceremonias: Odvidio Reyna

MIÉRCOLES 16 DE JULIO - Aulas anexas de la Casa de la Cultura
19:00 horas Presentación del libro de cuentos Vidas de catálogo, de Liliana Blum (Tamaulipas). Presentan: Marco Antonio Huerta (Tamaulipas) y Óscar David López (Nuevo León).
19:30 horas Presentación del proyecto Fear is Effective, La línea interdisciplinario (Baja California).
20:00 horas Presentación del proyecto Economy of Gesture, colectivo Lui Velázquez (Baja California).
20:30 horas Presentación del libro Una no habla de esto, de Sylvia Aguilar Zéleny (Sonora). Presentan: Pedro de Isla (Nuevo León) y Sabina Bautista (Nuevo León).



JUEVES 17 DE JULIO – Museo Metropolitano de Monterrey
09:00 horas Registro de participantes
10:00 horas Inauguración
10:30 horas Conferencia magistral de apertura: Shelley Jackson.
11:30 horas 1ª Mesa de ponencias: Inmediaticidad: Francisco Meza (Sinaloa), Adrián Herrera (Nuevo León), Sylvia Aguilar Zéleny (Sonora).
Moderador: Luis Aguilar (Nuevo León).
12:30 horas
2ª Mesa de ponencias: Inmediaticidad: Lorena Mancilla (Baja California), Violetta Ruiz (Nuevo León), Irad Nieto (Sinaloa), Julio Pesina (Tamaulipas). Moderador: Luis Aguilar (Nuevo León).
13:30 horas 3ª Mesa de ponencias: Book mix: Norma Alarcón (Chihuahua), Jaime Villarreal (Nuevo León), Sergio Pérez Torres (Nuevo León), Teresa Carmody (California). Moderador: Luis Aguilar (Nuevo León).
14:30 horas Receso
16:30 horas 1ª Mesa de lectura de obra: Abril Castro (Baja California), Gerardo de Jesús Monroy (Coahuila), Juan Miguel Pérez (Tamaulipas), Paloma Vargas (Nuevo León), Teresa Carmody (California).
17:30 horas 2ª Mesa de lectura de obra: Natalia Luna (Nuevo León), Elier Lizárraga (Sinaloa), Magali Velasco (Chihuahua), Sylvia Aguilar Zéleny (Sonora).
18:30 horas 3ª Mesa de lectura de obra: Janice Lee (California), Gidi Loza (Coahuila), Letty Espriella (Sonora), Joaquín Zihuatanejo (Texas), Javier González (Baja California).



VIERNES 18 DE JULIO – Museo Metropolitano de Monterrey
10:00 horas Taller de Rocío Cerón: Introducción al libro-objeto. Sala de la Planta baja, Edificio del Antiguo Palacio Federal, CONARTE. Washington y Zaragoza.
12:00 horas 4ª Mesa de ponencias: Point of view: Janice Lee (California), Gidi Loza (Coahuila), Adelaida Caballero (Nuevo León). Moderador: Felipe Montes (Nuevo León).
13:00 horas
5ª Mesa de ponencias: El paisaje no habitual de la palabra: Abril Castro (Baja California), Gerardo de Jesús Monroy (Coahuila), Juan Miguel Pérez (Tamaulipas), Paloma Vargas (Nuevo León), Tammy Gómez (Texas). Moderador: Felipe Montes (Nuevo León).
14:00 horas Receso
16:00 horas 6ª Mesa de ponencias: Objeto de deseo: Letty Espriella (Sonora), Érick Vázquez (Nuevo León), Joaquín Zihuatanejo (Texas). Moderadora: Lucía Yépez (Nuevo León).
17:00 horas 4ª Mesa de lectura de obra: Adelaida Caballero (Nuevo León), Armanda Fabián (Nuevo León), Francisco Meza (Sinaloa), Tammy Gómez (Texas).
18:00 horas 5ª Mesa de lectura de obra: Katia Irina Ibarra (Nuevo León), Sergio Pérez Torres (Nuevo León), Norma Alarcón (Chihuahua), Julio Pesina (Tamaulipas).
19:00 horas Conferencia magistral de clausura: Miriam Moscona.

martes, 8 de julio de 2008

Hace falta tener talento para vender habanos. Saber contar historias y saber en que momento dejar caer el nombre del comandante (siempre dándole poca importancia, ninguneándolo, no olvidemos que es su peor enemigo) y luego levantar el H. Upmann, girar la tapa del tubo y sacar sólo la punta del habano, acercarlo a la nariz del cliente sin permitir que lo toque, dejarlo aspirar y sólo entonces mencionar a John Fitzgerald Kennedy, llamándolo: "President Kennedy" y contar la vieja anécdota que dice que antes de poner el embargo en contra de Cuba, Kennedy envió a su secretario de estado a la Habana a comprar 500 cajas de H. Upmanns y Por Larrañagas.

Hace falta hablar de Bahía de Cochinos, por encimita porque para la mayoría de los turistas la historia latinoamericana es demasiado exótica, bananera, maquiladora. Mencionar el año 1959 y después la crisis de los misiles. Hay que tener cuidado cuando se menciona a la unión soviética, porque rompe el encanto, y de lo que se trata es de vender tabaco. Lo ruso es demasiado frío, demasiado rosa, demasiado pálido, no vende.

Hay que hablar de chocolate, de café, de fábricas de tabaco donde hay escritorio con micrófono para el lector de la fábrica. Hay que decir Romeo y Julieta dándole una buena vuelta a la R en la lengua, pero más que nada hay que contar leyendas, who doesn't love fairy socialist tale? explicar que el Montecristo se llama así porque era la novela que les leyeron a los torcedores cuando se inventó la marca. Aumentar la humedad del aire y dejar que el cliente se vaya a Cuba. Platicar sin prisa, y, si el cliente quiere, permitirle tomar un vasito de vino. Hablar, escuchar, conocer un poco de los vinos locales y de las uvas: barbera, chardonnay, cabernet, tempranillo. Y hacerse un poco buey en caso de que se hable de cognac, o de oporto o de golf, porque ahí, pues una qué.

Responder a la pregunta desventajosa: "Are you Cuban? " con la salida más fácil e igualmente exótica: "No, I'm not, but I've been to Cuba". Y luego sonreir y decir "You would love it there, you should go".
Gracias por no ser blanca

(lo dijo La Syl)

lunes, 7 de julio de 2008

domingo, 6 de julio de 2008

sandía
uvas
chocolate amargo
poppy seeds
ajonjolí
Pretzels
queso
pretzels cubiertos con chocolate
cranberry juice
agua mineral





one thought:







(secreto)
Perhaps it was the last party.

We all smoked and drank and danced and threw ourselves on the sofa and were victims of sexual harrassment. We laughed when at one point there were nine of us in the bathroom.

Because of all the noise I had to get in the humidor to call my mother and see how my daughter was doing.

(i love to feel my hair when is real short)

I drove away when the night was fading and the champagne was gone.

I thought about it again: old teenagers with adult responsabilities and jobs.

Maybe it was the last party. Close the palindrome and move on.

miércoles, 2 de julio de 2008



Si le queda cerca, llegue por favor.

(en la foto saludan de izquiera a derecha: el Romeo y Julieta Churchil, el Montecristo # 2, el Punch doble corona y el Cohiba doble corona de edición limitada)
...y soñé que el diente se caía completo, lo detuve en la lengua y luego lo pasé a mi mano izquierda.

(I'm afraid to go out now, but i must)
Adolescentes tardíos.

(nuestro decano ya va a cumplir sesenta)

martes, 1 de julio de 2008

Awake since 5:30. aware since 6 am.

(The only good thing about not being able to keep sleeping is that I will have a good night sleep tonight)